Los dos terremotos registrados en Venezuela, cuyo epicentro se ubicó a más de 6.800 kilómetros de Tierra del Fuego, también quedaron reflejados en los sismógrafos de la Estación Astronómica Río Grande. La responsable de los programas de sismología, Celeste Bollini, explicó que el fenómeno era esperable por la magnitud de los eventos y detalló el funcionamiento de la red de monitoreo instalada en la provincia.
«La red sismológica que tenemos en la provincia, que yo coordino desde la Estación Astronómica, tiene equipamiento de sismómetros, aparatos muy sensibles al movimiento del suelo y pueden registrar una banda ancha del movimiento del suelo. Para sismos grandes como el de Venezuela, es natural que las ondas sísmicas lleguen a estas distancias y podamos registrarlas con estos equipos», señaló en ((La 97)) Radio Fueguina.
La especialista indicó que la detección se produjo prácticamente de manera inmediata. «Nosotros lo vimos en tiempo real. Desde esos 11 minutos después, que es lo que tarda en viajar la onda sísmica esa distancia, pudimos en tiempo real ver lo que estaba ocurriendo», afirmó.
Bollini recordó que la red lleva más de un cuarto de siglo de funcionamiento en Tierra del Fuego: «Instalamos el primer equipo en el año 1999. Después fuimos agregando estaciones. En este momento tenemos tres instaladas y un cuarto instrumento para armar una nueva estación», explicó.


Sobre la utilidad de registrar terremotos tan lejanos, aclaró que el registro de Venezuela “en particular no es muy significativo porque nos interesa estudiar lo que pasa localmente». Sin embargo, destacó que esos datos «se utilizan para obtener los parámetros de estos terremotos, posición, tiempo, profundidad y magnitud, y también para estudios de corteza terrestre y del interior del planeta, que terminan impactando en normativas de construcción sismo resistente».
La sismóloga remarcó que Tierra del Fuego es una región con actividad sísmica permanente. «Tenemos una sismicidad continua y de baja magnitud porque estamos en una zona sísmicamente activa. Nos ocupa la posibilidad de un sismo de gran magnitud acá en la isla, que es absolutamente factible porque hemos tenido en el pasado», sostuvo.

En ese sentido, recordó los terremotos de 1949 y señaló que un escenario similar tendría hoy consecuencias muy diferentes debido al crecimiento urbano. «Observar estas situaciones que pasan en otros países nos obliga a revisar cómo estamos nosotros, cuán preparados estamos y cómo hay que reforzar las áreas de prevención para disminuir nuestra vulnerabilidad», expresó.
Finalmente, Celeste Bollini descartó la posibilidad de anticipar con precisión un terremoto. «Un pronóstico que permita hacer una predicción precisa en tiempo y espacio no se puede hacer. Todavía no existe ninguna tecnología lo suficientemente avanzada», afirmó. Por lo mismo, pidió combatir la desinformación: «Es importante que la gente sepa que es responsabilidad de todos evitar la proliferación de noticias falsas. Uno tiene que tomarse el trabajo de chequear la información y no reenviar cosas que no tengan un sustento».
Comentarios