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Ingeniero Mario Ferreyra

Orgullo fueguino por la estación espacial de Tolhuin

La reciente participación de la estación terrena de Tolhuin en la recepción de datos de la misión Artemis II posiciona a Tierra del Fuego en el mapa científico internacional. El ingeniero Mario Ferreyra compartió la historia de su instalación en la provincia.

La reciente repercusión mundial de la misión Artemis II volvió a poner en primer plano a la estación terrena de Tolhuin, un desarrollo tecnológico que, según explicó en ((La 97)) Radio Fueguina el ingeniero Mario Ferreyra, “para la Argentina es ratificar la confianza que tiene la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, sobre todo de la NASA”. En ese sentido, destacó que se trata de “la organización más fuerte que hay en el mundo del espacio”, subrayando el valor que implica formar parte de este tipo de iniciativas.

Ferreyra remarcó que el acceso al espacio genera beneficios concretos en la vida cotidiana, al señalar que “se han ensayado materiales, se han ensayado herramientas que después se han comercializado en la Tierra”, y ejemplificó que “las primeras herramientas a batería se utilizaron en el espacio”. Para el ingeniero, este tipo de avances constituyen “una base tecnológica espectacular, que hoy disfrutamos todos”.

En relación con la misión, sostuvo que “esto es el comienzo de una aventura que nos llena de inspiración, nos llena de alegría”, y agregó que el impacto también se proyecta hacia las nuevas generaciones: “Uno se la transmite a los más chicos porque ellos van a poder disfrutar de muchos logros en el futuro”. En esa línea, planteó la expectativa de que “si pudieran participar alguna vez de una de esas misiones, sería el mayor orgullo para nuestro país”.

Ingeniero Mario Ferreyra.

Sobre el origen del proyecto en Tolhuin, recordó que “fue un trabajo arduo, empezó en el año 2014, culminó en el 2019 con la construcción de la antena y la puesta en marcha”, destacando el acompañamiento de la Universidad Tecnológica Nacional. “Nosotros desde la Universidad Tecnológica Nacional habíamos acompañado siempre este proyecto, no sólo desde un punto de vista académico, tecnológico, sino también haciendo el aguante”, afirmó.

El ingeniero también valoró la articulación con organismos internacionales y el rol de científicos extranjeros, indicando que “a veces recibíamos a científicos de Noruega” y que ese intercambio permitió que “de alguna manera fuera madurando el proyecto”.

En ese proceso, destacó que se logró superar resistencias en su devenir: “había como una especie de prejuicio respecto a los daños medioambientales”, aunque finalmente “pudimos convencer” a las autoridades de ese momento.

Respecto al impacto actual, subrayó que “este proyecto Artemis viene a ser la frutilla del postre para el actual desarrollo de la tecnología espacial argentina”, y enfatizó que el satélite involucrado “demuestra que las universidades y los centros de investigación de la Argentina, a pesar del recorte presupuestario, lo mismo pueden”.

Ferreyra resaltó además el valor estratégico de la estación: “Argentina integra toda una base de acción de la actividad espacial que a Tierra del Fuego la pone en un lugar muy especial”, y aseguró que “nos llena a nosotros de orgullo decir que Tierra del Fuego va a ser una provincia espacial”.

En cuanto al impacto local, destacó el rol de la UTN: “Quienes hoy hacen el mantenimiento, la atención de la antena de Tolhuin, son graduados de la Universidad Tecnológica Nacional de Tierra del Fuego”, lo que convierte el logro en una doble satisfacción.

Finalmente, definió el hito reciente como resultado de un esfuerzo colectivo: “Fue, por parte de los técnicos de CONAE, una hazaña instalarse acá”, y concluyó que “hoy estamos viviendo una realidad que a todo el país lo pone muy contento, que la estación terrena de Tolhuin haya recibido las primeras señales del satélite Atenea”.

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