El allanamiento constituye una de las medidas más sensibles dentro de una investigación penal, porque habilita el ingreso a un inmueble aun contra la voluntad de quienes se encuentren allí. En diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, el abogado Daniel Cesari Hernández explicó su alcance, los requisitos de la orden judicial y las excepciones previstas.
Para definir el concepto, recurrió al origen de la palabra: “Allanar significa hacer algo llano”. A partir de esa idea, señaló que la medida “le allana, le alisa, le libera, le facilita el camino al investigador”, en procura de obtener elementos relevantes para una causa.
La decisión puede ser solicitada y conducida por un fiscal, o determinada por un juez según el sistema procesal aplicable, aunque remarcó un requisito central: “Siempre tiene que haber una intervención de un juez que libre la orden de allanamiento”. Esa exigencia se vincula con la garantía constitucional de inviolabilidad del domicilio.
La autorización debe constar por escrito y exhibirse a las personas presentes. Según detalló Cesari Hernández, debe indicar “qué juez lo ordena, en el marco de qué causa, y tiene que estar bien identificado el inmueble”. La identificación puede realizarse mediante calle y número, o por señas particulares cuando el domicilio carece de numeración.
No resulta indispensable que la orden individualice al propietario o a los habitantes, dado que la medida recae sobre el lugar. En términos prácticos, aclaró que se trata de “la orden por la cual los funcionarios judiciales o la policía, según quien esté encargado, pueden ingresar a una vivienda o a un negocio, aunque los que estén adentro no quieran”.
La posibilidad de utilizar la fuerza forma parte de sus características excepcionales. Si se impide el acceso, los agentes pueden ingresar igualmente y, de ser necesario, abrir una puerta o derribar un obstáculo. Por eso, consideró que “es una orden muy importante” y advirtió que no puede emitirse sin un análisis previo y una fundamentación concreta.

El juez debe explicar qué se busca y por qué el lugar seleccionado puede contener esos elementos. Si el objetivo es localizar un vehículo, el registro debería concentrarse en una cochera o garaje; si se procuran armas, documentos, dispositivos electrónicos, ropa u objetos pequeños, el alcance puede incluir dependencias, patio y otros sectores. “Cuanto más detallada está la orden del juez, más legalidad tiene”, sostuvo, porque se reducen las posibilidades de cuestionarla.
Esa revisión posterior puede tener consecuencias decisivas. “Si logra que el allanamiento sea nulo, toda la prueba que se obtuvo del allanamiento es nula y no puede ser validada posteriormente”, explicó. De allí la responsabilidad del personal policial, del fiscal que conduce y del magistrado que autorizó el procedimiento.
En general, el allanamiento se realiza durante el día, aunque pueden disponerse ingresos nocturnos ante circunstancias de peligro, búsqueda de armas, posible comisión de otro delito o presencia de rehenes. También puede ordenarse desde el inicio de una investigación y aun durante la etapa de juicio oral.
Respecto de quienes se encuentren en el inmueble, el letrado distinguió entre detenidos y terceros ajenos a la causa. Estos últimos pueden ser arrestados, es decir, obligados a permanecer en el lugar y eventualmente declarar como testigos, pero no deben resistir el operativo. “Si se oponen al accionar policial, judicial o del fiscal presente, a esas personas se les puede llegar a iniciar una causa distinta por el delito de atentado o de resistencia a la autoridad”.
Las excepciones a la orden escrita son acotadas: gritos de auxilio, incendio, disparos, indicios de un delito en curso o persecución inmediata de una persona que ingresa a un domicilio. Fuera de esos supuestos, la policía no puede interrogar al detenido sobre el hecho ni buscar objetos distintos de los expresamente consignados.
Como recomendación final, Daniel Cesari Hernández planteó que los procedimientos sean filmados, documentados y realizados con guantes y cobertores para el calzado. “Siempre el primero que tienen que ingresar es policía científica”, afirmó, para preservar rastros y evitar la contaminación de la escena.
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