La Facultad Regional Tierra del Fuego de la UTN celebró días atrás un nuevo aniversario que coincidió con la asunción de sus nuevas autoridades.
Francisco Álvarez, flamante decano, contó en el programa “Un gran día” cómo se desarrolló el proceso electoral que lo llevó al cargo y los desafíos que enfrenta la institución.
El recambio se produjo tras las elecciones del lunes 7 de septiembre. “Lo que estamos haciendo es la elección por 4 años, ahora sí como corresponde el mandato completo”, precisó Álvarez, y recordó que el año anterior se había votado para completar el mandato del ingeniero Mario Ferreira.
La asamblea universitaria reúne a representantes de los departamentos y del consejo directivo, alrededor de 43 miembros en total.
Se convoca a todos ellos, con sus respectivos suplentes, y se presentan las candidaturas. En este caso no hubo oposición y la fórmula quedó confirmada con Álvarez como decano y Damián Ferreira como vicedecano, una circunstancia que el propio decano calificó como significativa por haber coincidido con el aniversario de la facultad.
Álvarez asumió un compromiso que se extenderá hasta 2030. Reconoció que no tenía demasiadas ganas de presentarse, aunque finalmente aceptó. “Me dijeron y ya está, lo haremos con todas las fuerzas que uno tiene”, señaló.
Entre los temas que marcan la agenda, el decano se refirió a la particularidad de la provincia frente al resto del país, donde el ítem zona representa un plus salarial que no cobran otras regiones.
Pese a ello, advirtió que los más afectados son los trabajadores no docentes, que suelen tener una sola actividad. “Creo que en el supermercado todos hemos tenido que recurrir a las segundas marcas para hacer que el balance de salario más o menos te alcance”, admitió en ((La 97)) Radio Fueguina.
El financiamiento de los servicios es otro de los frentes que preocupa. La facultad afronta 15 millones de pesos mensuales en ese rubro y el rectorado no envía esa cifra, por lo que la institución se sostiene con aportes de la fundación, otras unidades y las extensiones.
“Uno reclama, reclama, pero cuando realmente hay una restricción para todos se complica”, explicó, aunque aseguró que los reclamos se mantienen.
La participación en actividades académicas también exige esfuerzos adicionales. Álvarez mencionó que cuatro o cinco docentes están en Mar del Plata por un congreso sobre matemáticas y materias básicas, y que el mes próximo la reunión de decanos se hará en Santa Fe en coincidencia con los juegos universitarios.
A los traslados habituales a Buenos Aires se suma ahora el de los equipos deportivos hasta esa ciudad, lo que implica movilizar casi 50 personas. En ese marco, destacó la colaboración de la municipalidad, que subsidia las actividades deportivas que la universidad desarrolla los fines de semana, con profesores e insumos propios.
Sobre los costos, apuntó que un pasaje desde Tierra del Fuego cuesta mucho más que uno desde la zona o desde Córdoba, y que a él le toca trasladarse a Buenos Aires y luego viajar en colectivo a Santa Fe.
Por último, el rector agradeció al Municipio de Río Grande que colabora con actividades que se realizan durante los fines de semana y representan una parte importante en el balance de la institución.
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