La negociación salarial entre la Asociación de Trabajadores del Estado y el Gobierno de Tierra del Fuego continúa sin acuerdo después de que el sindicato considerara insuficiente la primera propuesta presentada para los trabajadores de la administración pública. La discusión seguirá esta semana con la expectativa de una nueva oferta oficial y con el ingreso de los agentes de menores salarios como una de las principales preocupaciones gremiales.
Carlos Margalot, secretario de Finanzas de ATE Río Grande, explicó en ((La 97)) Radio Fueguina que la primera mesa técnica dejó una oferta del 1,9%. “Más o menos sabíamos que iban a venir con ese porcentual que es lo que se mide en la inflación a nivel nacional, lo que se está dando en toda la Argentina”, señaló, aunque precisó que el sindicato presentó una contrapropuesta: “Pedimos que sea mucho mayor la propuesta que nos den y pasamos un cuarto intermedio para esta semana”.
La continuidad de la negociación todavía no tiene fecha confirmada, aunque el dirigente estimó que podría concretarse entre jueves y viernes en Tolhuin. Allí, sostuvo, “esperemos que traigan alguna propuesta acorde a lo que hoy en día es necesario”, en un escenario que ATE considera desfavorable por la distancia acumulada entre salarios e inflación.
Margalot ubicó esa diferencia como uno de los principales obstáculos para alcanzar un entendimiento: “Nosotros no llegamos a un 14% en gobierno, ya llegamos más o menos a un 6% o 7% por debajo de julio”, y advirtió que la discusión ya debe proyectarse hacia septiembre porque agosto se encuentra prácticamente cerrado. “No podemos ir por detrás”, remarcó.
La situación de los trabajadores que recién ingresan a la administración pública ocupa un lugar central dentro de los planteos sindicales. Según detalló, “estamos hablando de hoy en día un ingresante de administración pública que está rondando los $870 mil”, por lo que consideró prioritario “tratar de levantar este ingresante y poderlo elevar que mínimamente supere $1 millón”. Entre las alternativas aparece establecer un piso salarial, además de continuar negociando incrementos sobre el básico.
Ese último componente resulta relevante para ATE porque sus efectos alcanzan al conjunto de la estructura salarial. Margalot explicó: “Necesitamos seguir peleando plata en el básico porque por lo menos todo incremento que venga en el básico repercute en todos los adicionales, en la escala y obviamente va a los jubilados”. Por esa razón, las sumas fijas aparecen como una alternativa menos conveniente para el sindicato.
Además del piso salarial, en las conversaciones surgieron otras posibilidades, entre ellas un nuevo escalafón y la incorporación al básico de los $70 mil otorgados anteriormente por única vez. Sin embargo, el dirigente reconoció las restricciones financieras que atraviesa la Provincia y la dificultad para acercar posiciones.
Las expectativas frente a la próxima reunión son, por eso, moderadas. “La verdad que es complicado. Esta vez sí lo vemos complicado”, admitió Margalot, al señalar que los incrementos acumulados permanecen lejos de la evolución inflacionaria.
Frente a ese escenario, definió el criterio con el que ATE llegará nuevamente a la mesa: “La idea es no mentirle, negociar y tratar de sacar lo mejor posible para trabajar porque necesitan plata esa en los bolsillos”.
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