El ex gobernador de la provincia Juan Carlos Arcando se pronunció a favor de implementar la Boleta Única de Papel en Tierra del Fuego y consideró que la iniciativa, impulsada por el legislador Federico Sciurano, puede contribuir a modernizar el sistema electoral provincial sin alterar los principios establecidos por la Constitución.
Al fundamentar su posición, Arcando sostuvo que la propuesta “merece ser debatida y acompañada” y afirmó: “Estoy de acuerdo porque representa una oportunidad concreta para modernizar nuestro sistema electoral, hacerlo más sencillo, transparente y equitativo, sin desconocer las particularidades establecidas por la Constitución Provincial”. Para el ex mandatario, la reforma puede adaptarse al esquema fueguino de boletas separadas por categorías y diferenciadas por colores.
Ese aspecto ocupa un lugar central en su análisis. Arcando recordó que “el artículo 201 de nuestra Constitución exige boletas separadas y de distintos colores, pero no establece que deban ser impresas y distribuidas por cada partido político”. A partir de esa interpretación, planteó que “una boleta única por categoría, confeccionada y suministrada por el Tribunal Electoral, no contradice ese mandato”, sino que permitiría garantizar toda la oferta electoral en cada mesa y evitar faltantes o desigualdades entre partidos.
El sistema tampoco presentaría, a su criterio, incompatibilidades con las particularidades electorales vigentes en la provincia. “Tampoco considero que los sistemas de preferencia o de tachas constituyan un impedimento”, señaló, y propuso incorporar “casilleros individuales para que el elector marque sus preferencias o efectúe las tachas correspondientes”. De ese modo, indicó, podrían mantenerse tanto las preferencias utilizadas en Ushuaia como las tachas aplicadas para la Legislatura y en Tolhuin.
Arcando apeló además a la experiencia electoral de la capital fueguina como antecedente de cambios posibles. “En Ushuaia utilizamos medios electrónicos para votar mediante el sistema de preferencias”, recordó, para luego señalar desde su propia participación en aquellos comicios: “Pude comprobar personalmente que, con capacitación, controles y garantías suficientes, la incorporación de tecnología es posible”.
Entre los beneficios de la Boleta Única también incluyó la reducción del uso de papel, los gastos de impresión y la logística necesaria para distribuir las papeletas. El cambio, remarcó, permitiría “aliviar a los partidos políticos de una carga logística y económica que afecta especialmente a las fuerzas más pequeñas”.
La cuestión de la igualdad entre competidores constituye otro argumento de su postura. Arcando consideró fundamental que el Estado y la Justicia Electoral garanticen que todos los ciudadanos encuentren las diferentes opciones al votar: “La competencia política debe resolverse mediante las propuestas y la confianza de la sociedad, no por quién tiene mayor capacidad económica para imprimir, distribuir y reponer boletas”.
Frente a eventuales cuestionamientos constitucionales, insistió en que “modernizar no significa desconocer nuestra Constitución”, sino utilizar herramientas actuales preservando las características esenciales del sistema electoral fueguino.
Con las elecciones provinciales de 2027 como horizonte, Juan Carlos Arcando reclamó “voluntad política, un debate serio y el consenso necesario para establecer reglas claras con suficiente anticipación”. Su conclusión fue conceptual: “La propuesta de la Boleta Única no debilita nuestro sistema electoral, lo fortalece. Es momento de dar ese paso”.
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