El aumento de casos de moquillo en Río Grande preocupa. Gonzalo Braida, veterinario local, fue consultado en el programa «Un gran día», que se emite por La 97 Radio Fueguina, y confirmó que la casuística se disparó en los últimos años.
«Ahora por día estamos recibiendo dos a tres casos, es mucha la afluencia de animales con moquillo», advirtió.
Lo primero que señaló el profesional es que la enfermedad es exclusiva de los perros. «No se contagia ni a los gatos ni a otras especies, salvo zorros y lobos, pero básicamente es del perro exclusivo», precisó Braida al aclarar que también es exclusiva entre las mascotas.
El veterinario dedicó parte de la entrevista a despejar una confusión habitual. «No es lo mismo moco que moquillo», aclaró.
El distemper, nombre del virus que produce la enfermedad, se manifiesta en distintos cuadros y el más conocido es el respiratorio.
«Al ser un cuadro respiratorio, la descarga nasal, los mocos pueden aparecer, y eso es lo que la gente identifica como moquillo», explicó.
Sin embargo, la confusión se presta a confusiones cuando aparecen otras manifestaciones. «Tiene otros cuadros, como digestivos, oculares, nerviosos. Muchas veces un perro tiene un cuadro ocular o gástrico y es un moquillo, y la gente no logra asociarlo porque no tiene los mocos», sostuvo.
Aun así, remarcó que no todos los mocos implican moquillo. «Hay otros cuadros respiratorios que pueden tener los perros y no necesariamente es un distemper», completó.
Braida describió la gravedad del virus. «Es un virus que es muy agresivo, va replicando y va invadiendo el cuerpo y afecta distintos tejidos», detalló.
Además del cuadro respiratorio, presentó el digestivo con vómitos y diarreas, el cutáneo y el ocular. Pero el punto más delicado es el nervioso.
«Hay otro cuadro que es el que realmente es letal, que es la gravedad del moquillo, que es un cuadro nervioso cuando afecta el sistema nervioso», alertó.
La letalidad radica en la imposibilidad de recuperar esas células. «Las neuronas no se reproducen igual que en el humano, entonces esa es la letalidad del moquillo», fundamentó.
El impacto actual es alto. «Lamentablemente estamos teniendo muchos casos, y más de la mitad está sufriendo cuadros nerviosos, que lamentablemente terminan con la vida del animal», reconoció.
En muchos casos, además, se recurre a un desenlace compasivo. «Por una cuestión de piedad hay que hacerles eutanasia porque les afecta el sistema nervioso de forma irreversible», señaló.
No todos los casos terminan en muerte. «Algunos pacientes pueden llegar a salvarse y, cuando se salvan, la mayoría quedan con alguna secuela, que son como tics nerviosos mínimos que son compatibles con la vida», explicó el veterinario.
En cuanto a los contagios, Braida comparó la situación con la pandemia. «La mayoría recordará la época del Covid, los virus contagian de forma directa, por contacto directo, y también existe el contagio indirecto», afirmó.
Esa modalidad explica que muchos perros enfermen sin salir de casa. «Mucha gente dice que la mascota vive en un tercer piso y no sale, pero los virus pueden ingresar de distintas maneras», aclaró.
La causa principal del brote, para el profesional, es la falta de vacunación. «Contra los virus no hay ningún medicamento, solo se puede prevenir con la vacunación», insistió. Y esa es la clave del problema actual.
«Esa es la causa principal de que haya progresado tanto, porque la mayoría de los perritos que están enfermos no tienen vacunas o tienen una vacuna desde cachorros y no volvieron a hacer refuerzos», concluyó.
El contraste con el pasado reciente es marcado. «Hace dos años atrás podías encontrar algún caso de moquillo, cada dos o tres meses podía aparecer algún caso sospechoso», recordó.
Hoy la realidad es otra. «La mayoría son perros sin vacunar, y esa es la principal razón», cerró Braida.
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