La situación de Vialidad Nacional en Tierra del Fuego atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. La falta de insumos esenciales, las demoras en los procesos de compra y la reducción de personal generan preocupación entre los trabajadores, que advierten sobre las dificultades para garantizar el mantenimiento de la Ruta Nacional N° 3 en plena temporada invernal.
Así lo expresó Daniel Núñez, secretario general del Sindicato de Trabajadores Viales, en diálogo con «Un Gran Día», por ((La 97)) Radio Fueguina, donde describió un escenario marcado por la incertidumbre y la escasez de recursos.
«Es crítica la situación de insumos que tenemos. Todavía contamos con un remanente de años anteriores porque las compras previstas para este año se han caído», sostuvo.
Según explicó, una de las principales preocupaciones está vinculada a la falta de elementos indispensables para operar durante las nevadas más intensas. «Nos faltan cuchillas y cadenas, que son fundamentales para el trabajo de las máquinas y los camiones», señaló.
Si bien aclaró que por el momento la transitabilidad de la Ruta 3 puede sostenerse, advirtió que el panorama podría complicarse si las condiciones climáticas empeoran. «Tenemos sal para mantener la ruta, pero primero hay que despejar la nieve. Hasta ahora hemos tenido un invierno muy leve, pero si fuera una temporada más cruda estaríamos complicados», remarcó.
Núñez atribuyó parte de los problemas a la centralización de las decisiones administrativas en Buenos Aires. Según indicó, numerosos procesos de compra son rechazados por observaciones técnicas y deben iniciarse nuevamente desde cero.
«Cuando los pliegos llegan a la sede central, muchas veces los dan de baja por inconsistencias. No corrigen lo que falta, directamente se cae toda la contratación y hay que volver a empezar», explicó.
El dirigente aseguró que este mecanismo provoca importantes demoras. «Rearmar una compra puede llevar uno o dos meses. Después vuelve a revisarse y recién ahí se licita. Cuando todo ese proceso termina, ya pasó demasiado tiempo», agregó.
A la falta de recursos se suma además una fuerte reducción del personal. Núñez indicó que durante los últimos meses se produjo un importante número de retiros voluntarios, situación que impactó directamente en la capacidad operativa del organismo.
«Teníamos alrededor de 85 trabajadores y se fueron 20. Para una estructura tan pequeña es muchísimo. Se nota en cada sector», afirmó.
En ese sentido, vinculó la salida de empleados con el congelamiento salarial y la falta de perspectivas dentro del organismo. «La gente opta por irse porque los sueldos están congelados desde hace más de un año y el organismo se sigue achicando», cuestionó.
Finalmente, el representante sindical aseguró que nunca había atravesado un escenario similar durante su trayectoria en Vialidad Nacional.
«Es el peor momento desde que estoy en Vialidad. Vivimos con la incertidumbre de no saber hasta cuándo alcanzarán los materiales o qué puede pasar mañana. Es una angustia permanente», expresó.
Asimismo, advirtió sobre el deterioro de la infraestructura vial y la falta de inversiones. «No hay obras, no hay proyectos y las rutas están cada vez peor. La Ruta 3 está muy deteriorada y no vemos respuestas», concluyó.
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