En una entrevista con “Un gran día”, el programa que se emite por ((La 97)) Radio Fueguina, el secretario General de AMET, Juan Carrizo, defendió el proyecto de ley que busca eliminar la exclusividad del gremio SUTEF en las paritarias docentes de Tierra del Fuego, al tiempo que cuestionó el actual modelo de representación sindical y advirtió que los salarios docentes están un 150% por debajo de lo que deberían ser si se hubiera compensado la inflación.
Un proyecto que tramita en la Legislatura de Tierra del Fuego busca modificar el sistema de representación sindical docente en las paritarias provinciales. La iniciativa apunta contra la Ley 424, que establece que solo el sindicato con mayor cantidad de afiliados tiene asiento en la mesa de negociación salarial. El resto de las asociaciones gremiales queda excluido.
Juan Carrizo, secretario General de la Asociación del Magisterio de Educación Técnica (AMET), explicó el impacto de esa norma en una entrevista con el programa “Un gran día”, que se emite en ((La 97)) Radio Fueguina.
“Hay una ley provincial que es la ley 424 y establece que el sindicato con mayor cantidad de afiliados es el que debe participar de las paritarias. Entonces el resto de las asociaciones sindicales quedamos fuera por esa ley”, sostuvo.
Desde que asumió la conducción de AMET en 2019, el gremio experimentó un crecimiento significativo en su masa de afiliados.
Carrizo detalló que “pasamos de 67 afiliados a casi 1000 que tenemos ahora, pero todavía no llegamos a alcanzar la cantidad de afiliados que históricamente tiene el sindicato que hace 30 años que funciona la provincia”.
Según estimó, “alrededor de los 2500 afiliados estaríamos en condiciones de pelear la representación en las paritarias”.
El dirigente atribuyó ese crecimiento a una búsqueda de los docentes por alternativas de representación. “Hemos tenido un crecimiento pese a la pandemia y a un montón de cosas, y la gente ha tratado de buscar otra forma de representación sindical y ha ido sumándose a nuestra organización. AMET no es la única que está presente, así que la gente busca otra forma, otras cuestiones, entonces necesita otros representantes”.
Carrizo también cuestionó el funcionamiento del sindicato mayoritario. Recordó su experiencia en la época del gobierno de Fabián Ríos: “Compartí varias movilizaciones y también he hecho los reclamos en su momento de decir: ‘por qué siempre somos los docentes que estamos en el aula los que tenemos que salir a la calle y no ver a los delegados que son los que impulsan las medidas al lado nuestro’”.
Sostuvo que “podíamos ser muchos más los que estábamos en la calle, sin embargo éramos solo los docentes de las escuelas y la gente que integra la comisión o que tiene que estar trabajando en la calle, que es el delegado justamente dicho, no estaba presente. Entonces eso fue un reclamo que se hizo y nunca se escuchó”.
A eso se suma, dijo, una desconexión entre las decisiones de base y lo que se informa. “Con respecto al tema de los mandatos de las escuelas, donde se decide una cosa pero se termina informando otra, entonces terminamos en esta situación de que uno no siente que la voz nuestra o la voz de las bases se vea representada en la paritaria”.
Pese al crecimiento, Carrizo evitó hacer comparaciones con otros gremios. “No estoy en condiciones de hablar de cómo están las otras organizaciones, pero nosotros lo que tenemos que hacer es plantearnos el trabajo nuestro, el crecimiento que hemos tenido, seguir creciendo y tratar de plantear una opción diferente a la representación sindical o a la representación del sector docente, que lo venimos haciendo. Y eso nos ha hecho crecer mucho en cuanto a la cantidad de afiliados”.
En materia salarial, el dirigente fue contundente respecto del panorama actual: “Tenemos un año con paro, con desobligaciones, con muchos cortes, y el único aumento del año fue por decreto y de un 3%”.
No obstante, reconoció que durante la gestión del gobernador Gustavo Melella hubo avances. “Este gobierno desde que asumió en 2019 ha tratado de acordar en paritarias los incrementos salariales que han sido aceptados por nuestros representantes, han habido pocos puntos de desacuerdo en su momento”.
Según Carrizo, la primera paritaria antes de la pandemia no se cumplió por el inicio de la crisis sanitaria, pero luego se reclamó y empezó a pagarse. “Nosotros seríamos necios en no reconocer que se ha ido recuperando desde 2019 hasta 2022, 2023, un poco de salario que venía bastante deprimido”, dijo.
Sin embargo, el escenario cambió: “A partir del 2023 en adelante hemos sufrido la inflación y al día de hoy estamos un 150% por debajo de lo que deberíamos estar cobrando si solo se hubiera compensado la inflación”.
Agregó que las solicitudes en paritarias eran muy por debajo de esos valores, y que se pedían “salarios de pobreza”.
En cuanto a las negociaciones más recientes, Carrizo señaló el rechazo de AMET. “Las últimas propuestas nosotros las hemos rechazado de plano porque no se acerca a lo que nosotros pedimos”.
También apuntó contra los representantes del sindicato mayoritario: “Los que están en paritarias hoy siempre pidieron valores por debajo de lo que es la canasta básica, que hoy está alrededor de 2.800.000. Como reclamo de sus propios delegados crearon esto que ellos llaman el salario mínimo vital y móvil, que no sé bien cómo lo calcularon, pero el valor numérico es similar. Entonces ahora ellos reclaman eso, para no parecer el reclamo de ellos con lo que pedimos nosotros, le pusieron ese nombre”.
Y cerró con los números: “Con el aumento que dio el gobierno, el cargo testigo que es el cargo de maestro en agosto va a estar en 1.400.000 pesos, y estamos hablando de 2.800.000 la canasta básica en toda la provincia”.
El proyecto legislativo que busca eliminar la exclusividad del SUTEF en las paritarias aún no tiene fecha de tratamiento en la Legislatura fueguina.
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