En una entrevista con «Un gran día», el programa que se emite por ((La 97)) Radio Fueguina, Marcela Surano, directora del centro municipal «Hermana Carla Riva», analizó la situación de los consumos problemáticos en la ciudad de Río Grande.
Aseguró que las estadísticas de consumo de drogas y alcohol subieron, mientras que el tabaco fue el único que mostró un leve descenso, aunque desplazado por el uso del vaper.
«Las estadísticas de los consumos de drogas y alcohol en Río Grande subieron. El único que bajó un poquito es el tema del tabaco, pero subió el tema del uso del vaper, que también los toxicólogos que van a dar clases van a hablarnos de esto, porque a veces se cree que el vaper no hace nada y hay que informarnos de eso», explicó Surano.
La directora señaló que, si bien hay un volumen importante de consultas, todavía falta conciencia sobre la enfermedad.
«Las estadísticas subieron un poquito en cuanto a las que había. Se renovó una estadística de jóvenes: por ejemplo, hay menos tabaco, pero las otras subieron. Pero no es directamente proporcional a las consultas”.
“Si bien hay consultas y tenemos un montón de consultas, como decimos siempre, la prevención de esta problemática tenemos que construirla entre todos y lo ideal sería que bajemos la cosa lo antes posible», explicó la referente.
Y agregó que “hay un montón de consultas, pero quizás no con la conciencia que es a donde apuntamos nosotros, con la conciencia de esta enfermedad, la conciencia de dónde impacta, cómo daña, no solo en qué consiste sino los impactos tipo esquirlas de una bomba, a dónde van a impactar”.
“A algunos les impacta en los vínculos, en la salud mental, con ideas feas a veces. Cuando hay avances en el consumo, impacta en la relación que tengo con el trabajo, en la relación con el compromiso, en la atención, se dejan actividades que a uno le gusta», relató.
Surano destacó que la recuperación es posible cuando se transita un proceso profundo. «Para una recuperación seria y completa, donde no solamente detengo el consumo sino que reparo lo que fue dañando al consumo, necesito un proceso. Tenemos gente que ya lleva un año o año y pico de no consumo y de recuperar y de cambiar su realidad y su salud de una manera increíble. No es la misma persona, no es la misma familia, no es la misma alegría, no es la misma libertad, no es la misma proyección de vida. Cambia completamente y es posible».
Asimismo reflexionó que «en un año y medio, dos años quizás, cambia su vida contra 20 años de consumo. Es muy poco tiempo para que esa persona recupere la esperanza, recupere la vitalidad, su conciencia, su libertad de elección».
Definió esa libertad como «la libertad psicológica, emocional de poder decir qué es lo que quiere hacer mañana».
«Cuando uno está atrapado en cualquier consumo, sean juegos, apuestas, sexo, pornografía, pantallas, cualquier consumo, hasta el de la comida, no me permite expresarme del todo porque estoy con todo ese velo que no me permite”, precisó la especialista.
“Entonces que un año y medio una persona tenga y vea que puede recuperar lo que siente que perdió y que ya no es, y volver a antes de empezar el consumo, a ese joven que arrancó a consumir probando, volver a ese espontáneo que era, a ese divertido, las características que tenía, y recuperarse en eso es tan esperanzador, es tan grande que en un año y medio no es nada en la vida de una persona», sostuvo.
Consultada sobre quiénes suelen acercarse al centro, Surano explicó que el afecto cercano cumple un rol fundamental. «No importa quién demanda una participación en esto, nosotros lo tomamos. Es decir, no suele venir la persona con el problema primero, porque no lo reconoce del todo, porque sigue esperanzado en que lo puede manejar”, mencionó.
“Son todas las excusas, y también hay mucha vergüenza y dificultad para reconocer que tengo un problema y sentirlo tal cual, entonces ahí el afecto cercano es fundamental porque es el que se acerca a la institución”.
“Nosotros tenemos dos grupos de familiares y estamos próximos a abrir un tercero porque es el familiar, el allegado, el afecto, el que por ahí se acerca y a través de él vamos construyendo esa intención, que como siempre decimos en el centro hermana Carla Riva es una intención de recuperarnos”, concluyó Surano.
“Nadie va a vender nada, ni nadie va a comprar nada -reiteró-. Nosotros no vamos a vender nada que no podamos construir juntos, construimos juntos la recuperación, vas a estar acompañado, ya no vas a estar solo, no vas a estar en un camino oscuro, vas a estar con pares que están en la misma lucha, vas a estar con familiares, vas a estar con todo el centro como familia adoptiva que te va a ir acompañando, y eso es un montón para una persona que está sola con su consumo”.
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