El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, cuestionó públicamente al gobernador Gustavo Melella luego de que el Ejecutivo provincial vetara las dos leyes sancionadas recientemente por la Legislatura: la que derogaba el llamado a elecciones para reformar la Constitución provincial y la que creaba un sistema de goteo automático de coparticipación a los municipios.
A través de sus redes sociales, el jefe comunal capitalino sostuvo que se trata de “dos vetos” que afectan directamente a los municipios y desconocen la voluntad expresada por la Legislatura y por una parte significativa de la sociedad fueguina.
La reacción de Vuoto se produjo tras la firma de los decretos provinciales mediante los cuales Melella devolvió ambos proyectos al Parlamento, en uso de las facultades previstas por la Constitución provincial. Con esa decisión, el Gobernador buscó sostener vigente el proceso de reforma constitucional y, al mismo tiempo, frenar la implementación del mecanismo de transferencia automática de recursos hacia Ushuaia, Río Grande y Tolhuin.
El reclamo por la autonomía municipal
Uno de los puntos centrales del cuestionamiento de Vuoto fue el veto a la ley de goteo automático, una herramienta que había sido aprobada por la Legislatura para garantizar que los fondos coparticipables llegaran de manera diaria y sin demoras administrativas a los municipios.
Para el intendente de Ushuaia, esa norma representaba una herramienta clave para fortalecer la previsibilidad financiera de las ciudades y sostener la prestación de servicios en un contexto económico complejo.
El planteo se inscribe en una discusión de larga data entre la Provincia y las administraciones municipales por los tiempos, los criterios y la forma en que se transfieren los recursos coparticipables.
Desde el Ejecutivo provincial, en cambio, el veto fue fundamentado en objeciones constitucionales, financieras y operativas. El Gobierno entiende que el sistema aprobado por la Legislatura avanzaba sobre competencias propias de la administración provincial y podía afectar la disponibilidad de fondos para el funcionamiento general del Estado.
Reforma constitucional: el otro eje del conflicto
El segundo veto recayó sobre la ley que derogaba la norma que había declarado la necesidad de la reforma parcial de la Constitución provincial. La Legislatura había votado esa derogación en una sesión de fuerte impacto político, con una mayoría que buscó frenar el proceso constituyente que impulsa el oficialismo provincial.
Vuoto también cuestionó esa decisión del Gobernador y advirtió que el Ejecutivo decidió desoír el mensaje expresado por gran parte de la sociedad y por la propia Legislatura.
En ese marco, el intendente sostuvo que existía una oportunidad para abrir una instancia de diálogo, escuchar los planteos sociales y construir consensos, pero consideró que el Gobierno provincial eligió concentrar la decisión y desconocer lo resuelto por los representantes del pueblo.
La discusión vuelve a la Legislatura
Con los vetos firmados por Melella, la discusión vuelve ahora al ámbito legislativo. La Legislatura deberá definir si acepta la decisión del Ejecutivo o si reúne los votos necesarios para insistir con las leyes sancionadas.
En términos políticos, el episodio profundiza la tensión entre el Gobierno provincial y los municipios, en particular con Ushuaia, y vuelve a colocar en el centro de la escena dos temas sensibles: el futuro de la reforma constitucional y la distribución de los recursos coparticipables.
Para Vuoto, ambos debates tienen un mismo eje institucional: la defensa de la autonomía municipal y el respeto a la voluntad expresada democráticamente. En esa línea, afirmó que defender la autonomía de los municipios y respetar la voz de la comunidad también es defender la democracia.
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