La comunidad de la Margen Sur atraviesa una situación crítica en el inicio de clases del Jardín N°27 Botecito de Papel. Docentes y familias reclaman a las autoridades del Gobierno Provincial que agilicen los tiempos y los trámites vinculados a solucionar el problema del edificio.
“En resumen, tenemos problemas con el tema de la calefacción en nuestra institución, no es algo nuevo, es algo que viene hace varios años”, explicó Micaela Zaklika, maestra del Jardín 27 Botecito de Papel de Margen Sur en ((La 97)) Radio Fueguina.
Según relató la docente, el conflicto se intensifica en el último tramo. “El tema puntual se da el año pasado, cuando empieza a haber cuestiones más complejas con el tema de las calderas, que son dos”.
“Al iniciar este año cuando nos presentamos en nuestro trabajo el 11 de febrero ya el espacio no se encuentra con lo que es el medidor de gas, y a partir de ahí empiezan todan estas situaciones”, señaló en el programa “Un gran día”.
En ese contexto, la continuidad pedagógica se intentó sostener con traslados y reorganización de actividades. “Empezamos en la escuela 44, cumpliendo horario, en la segunda instancia fue en el centro cultural Walter Buscemi, con la idea de empezar las clases con los niños de sala de 5 y 6 años en este espacio cultural, donde no era óptimo en este lugar”, describió Zaklika. Y agregó que la decisión fue acompañada por las familias “y se decidió que ese espacio no era el mejor para empezar a dar las clases”.
Posteriormente, se ofreció un espacio alternativo relacionado con el Centro de Desarrollo de las Infancias, “un espacio que aún no está inaugurado”. Sin embargo, la continuidad del problema volvió a aparecer.
“Hasta el día de hoy 27 de marzo no hemos iniciado las clases y es muy loco a esta altura del año decir esto”, remarcó la seño.
“Hoy en día a nosotros nos ofrecen el espacio del centro, pero cuando fuimos el día miércoles nos dimos cuenta que también tiene problemas de calefacción, pareciera que está de moda esto de la calefacción -criticó la docente-. Estaría faltando un termostato en el lugar, y al faltar el termostato no termina de calefaccionarse en su totalidad, y cuando llega a una cierta temperatura se apaga y esto hace que otra vez se vuelva a enfriar, hasta que vuelva a retomar todo el sistema de nuevo”.
Frente a ese panorama, se planteó otra alternativa para iniciar clases, esta vez en el Jardín 6. “Ahora nos dieron la propuesta de poder iniciar en el jardín 6, que se encuentra en el barrio de la Margen Sur, siempre contemplando lo que es la zona porque nuestra comunidad educativa está en el barrio CAP”.
De acuerdo con el relato, se trata de un espacio adaptado para edades específicas, pero la escuela sostiene que no es una solución que pueda extenderse porque ahí mismo funciona otro establecimiento. “Sabemos que el jardín 6 obviamente es un espacio adaptado para niños y niñas de la segunda infancia, de 3, 4 y 5 años, pero esto sigue siendo una situación momentánea”.
En cuanto a la organización, la docente detalló que el esquema inicial implica una distribución de salas y horarios en función del período de adaptación. “Nosotros en el jardín 27 tenemos tres salas, una sala de cuatro, dos alas de cinco. Los espacios que se nos ofrecen en el jardín 6 es la biblioteca para una sala, la sala de música para albergar otra sala y hay una sala que el día lunes inician los niños y niñas de 2 años”.
Debido al período de adaptación inicial, podrían usar de manera compartida los espacios con la institución, el Jardín N°6, pero a mediano y largo plazo no sería una solución real.
Para la comunidad educativa, el punto clave es el futuro inmediato: qué ocurre cuando finalice el esquema provisorio. “El tema es que pasará de acá dos o tres semanas que se termine este proceso de adaptación. ¿Qué vamos a hacer cuando se termine la semana completa?”.
La maestra remarcó que, en paralelo a los traslados, se mantiene el pedido de que “se busque una solución concreta, planificada y sostenible en el tiempo, y no algo transitorio, más que nada por el tema de los tiempos”.
“Entendemos que dentro de todas estas obras y demás hay muchas personas, no solamente el gobierno, el Ministerio, la empresa de gas, hay muchos departamentos, entidades y demás -explicó la docente-, pero nosotros necesitamos que si hay que poner en una firma no se espere tres días para poner una firma, no se espere 5 días para una reunión, porque los tiempos de todos no son los mismos que de los niños y niñas”.
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