El abogado riograndense Francisco “Paco” Giménez sostuvo que el Poder Judicial de Tierra del Fuego posee los recursos humanos adecuados, además de “todos los recursos técnicos, las comodidades edilicias, los salarios acorde a su capacidad y el trabajo que hacen, un muy buen sistema de vacaciones y licencias que no lo tiene ningún otro sector público”. Sin embargo, en diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, lanzó una contundente crítica: “Pese a todo esto, estarían en condiciones de presentar o de dar un servicio óptimo de justicia y no es el caso. Lamentablemente en algún lugar está fallando”.
Giménez vinculó esta situación con una problemática que excede lo local. “El Poder Judicial es uno de los poderes, según encuestas nacionales junto con los sindicatos y los partidos políticos, más desprestigiado del país de acuerdo a la opinión pública”, señaló.
A su juicio, la Justicia fueguina no es ajena a esta crisis de reputación, sino que es parte central de la misma. “Uno de los causales de por qué estamos así en la provincia tiene que ver con el Poder Judicial que tenemos”, enfatizó.
El letrado puso el foco en lo que definió como una desigualdad estructural. “Hay unos jueces que desde febrero o marzo del 2024 al día de la fecha, casi se han dado un 300% de aumentos salariales, que ningún sector de la administración pública ni privado lo ha tenido, ni los médicos, ni el policía, ni el docente”, detalló. Agregó que esta situación configura una suerte de “casta” con privilegios que incluyen una “jornada laboral de 6 horas, vacaciones por 60 días, 15 días en invierno, 45 en verano, con un régimen de licencias que no lo tiene nadie”.
Giménez explicó que los privilegios no son solo judiciales, sino que cuentan con aval político. “Así como existe una casta judicial con todos estos privilegios, también tenemos una casta política que permite estos privilegios, porque permitiendo estos privilegios los dejan hacer”, indicó. En ese sentido, cuestionó la falta de control legislativo sobre el presupuesto judicial, que se aprueba “sobre tablas y sin discusión”.
Para el abogado, la solución requiere una reforma profunda. Señaló que fue “una magnífica oportunidad” que la Asamblea Constituyente revea el funcionamiento del Poder Judicial y propuso modificar el rol del Consejo de la Magistratura. “Hay que darle más poder al Consejo de la Magistratura porque solamente puede designar jueces y fiscales, defensores, secretarios. Todo el resto de los empleados los designa el Superior Tribunal de Justicia sin preguntarle a nada a nadie”, afirmó. Añadió que, en la actualidad, “si no sos hijo, entenado, hijastro, amante, esposa, novia, suegro, suegra o algún tipo de pariente, es muy difícil ingresar al Poder Judicial, diría que casi imposible”.
Asimismo, advirtió sobre las demoras estructurales en los procesos judiciales, con excepción de “nichos” o “islas” donde hay jueces que no provienen de la familia judicial. Sobre el sistema de ferias, sostuvo que “en algunas provincias se está empezando a eliminar” para garantizar un servicio continuo.
Para finalizar, Francisco Giménez hizo un llamado a la ciudadanía: “No es posible que al día de hoy haya padres separados de sus hijos por una denuncia que le hicieron, tres, cuatro, cinco o seis años, sin que el Superior Tribunal de Justicia les resuelva esa situación”, concluyó.
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