“Vivas nos queremos”, la frase, que cada 3 de junio se convierte en un grito único, fue durante la jornada del sábado la que más se escuchó en cada colectivo, organización y manifestante que fue parte del octavo Ni Una Menos.
“Vivas, libres y desendeudadas nos queremos. Con este Poder Judicial no hay Ni Una Menos”, fue la consigna a la que se llegó luego de un proceso de debates y asambleas en el plano nacional y en sintonía con esto se movilizaron las mujeres de Río Grande, en una actividad que tuvo su epicentro, como de costumbre, en la plaza Almirante Brown, frente a la Torre de Agua.
Allí se escucharon fuertes reclamos al Estado, que quedaron de manifiesto a través de un documento al que se le dio lectura previo a que las columnas comenzaran a marchar.
A la Legislatura se le reclamó el urgente tratamiento de los múltiples proyectos para establecer la paridad de género, que aún no han sido llevados al recinto y que transforman a Tierra del Fuego en una de las dos provincias que todavía no garantiza la participación equitativa de mujeres y hombres en los cuerpos colegiados.
Al Poder Judicial solicitaron, también con carácter de urgente, que respondan las múltiples demandas por cuotas alimentarias.
Al Estado en general apuntaron por las carencias en la aplicación del cupo laboral travesti-trans en los organismos gubernamentales y al Ministerio de Salud en particular por aún no garantizar la práctica de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en Río Grande, ya que todos los profesionales del nosocomio local son «objetores de conciencia».
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