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Del incendio fatal a las sospechas más dolorosas: La cronología del horror

Hace dos semanas, un voraz incendio en la Margen Sur se cobraba la vida de dos pequeños hermanitos. La autopsia revelaría una brutal verdad detrás de la tragedia: uno de ellos era abusado. El minuto a minuto de una historia que hiela la sangre.

El pasado 13 de mayo, la vida de la comunidad fueguina toda cambiaría de un momento a otro. Un voraz incendio, de los tantos que lamentablemente ocurren en nuestra ciudad, se cobraría la vida de dos pequeños hermanitos, que jugaban solos y sin la supervisión de ningún adulto en una precaria vivienda de la Margen Sur.

Sin embargo, la tragedia daría un giro tan doloroso como inesperado luego de que se les practicara la autopsia de rigor a los cuerpos de los niños: uno de ellos había padecido un abuso reciente. Al día de hoy, el principal imputado por este aberrante delito es el propio padre de la criatura, quien permanece detenido.

Pero mucha agua pasó debajo del puente hasta que el Juez a cargo de la investigación llegara a esta conclusión. Hubo cuatro sospechosos, amenazas de muerte, rumores nunca confirmados e incluso declaraciones, por parte de la propia gobernadora Rosana Bertone a ((La 97)) Radio Fueguina, en las que aseguraba que «desde el primer momento» tenía información de que el incendio había sido intencional.

Radio Fueguina propone ahora, 15 días después repasar la cronología de una tragedia, que aún hoy, nos duele a todos

Sábado 13 de mayo: mediodía

Las fuerzas de seguridad de la ciudad son alertadas sobre un descontrolado incendio en la Margen Sur, que en pocos minutos devora una precaria vivienda de calle Karukinka.

Al llegar el personal policial y bomberil, y tras derribar la puerta (intervino también un trabajador municipal) se encuentran con dos niños inconscientes. La ambulancia no llega y ambos pequeños, en grave estado, son trasladados rumbo al nosocomio en un patrullero policial (de acuerdo al testimonio de los choferes de ambulancia, se realizó un trasbordo en calle Elcano, llegando los hermanitos al Hospital en ambulancia).

13 de mayo: 15 horas

En la guardia del Hospital Regional Río Grande, la familia Lazarte recibe, entre llantos y gritos, la confirmación de lo que ya todos lamentablemente aguardaban: el drama se había convertido en fatalidad.

La más pequeña de los hermanitos, de apenas 3 años, fallece a pesar de los esfuerzos de los profesionales del nosocomio.

13 de mayo: 17:30 horas

Tras pelear por varias horas por su vida, el hermanito mayor también fallece a raíz de las heridas ocasionadas por el ígneo y la inhalación de los gases que se concentraron en la precaria vivienda.

Madrugada del 14 de mayo

Trasciende la información de que, tras la autopsia realizada a ambos niños, se descubre que uno de ellos había sufrido un abuso sexual reciente.

La profesional a cargo de la inspección de los cuerpos de ambos niños fue la Dra. Inés Aparici, médico forense del Poder Judicial en el Distrito Norte.

14 de mayo al mediodía: Comienzan las detenciones

El juez a cargo de la investigación, Dr. Sergio Dieguez, dispone la inmediata detención de los familiares más cercanos a la pequeña víctima: su padre, un tío y un abuelo.

Además, un cuarto hombre, de 60 años, propietario del terreno donde estaba apostada la casilla y apuntado por la madre por amenazas que habría proferido, también es aprehendido por la Justicia.

15 de mayo: Las muestras de ADN

El juez Dieguez ordena el envío de muestras de ADN de los cuatro principales sospechosos a un laboratorio del norte del país, con el fin de cotejarlas con las recuperadas del cuerpo de la pequeña. «En 10 días tendremos respuestas», pronostica el fiscal Tepedino a Radio Fueguina.

Para sorpresa de todos, los resultados del laboratorio (que llegan tras diez días) no sirven de nada: las muestras enviadas de la pequeña no correspondían a restos físicos de ningún tercero, sino de la propia niña. A pesar de esto, el Fiscal mantiene su teoría: la menor fue abusada.

18 de mayo: Sorpresivas declaraciones de la Gobernadora

Prácticamente ninguna persona pública de la provincia se mantuvo ajena a la tragedia. Entre acusaciones a funcionarios municipales, Rosana Bertone revela, en una entrevista con Radio Fueguina, tener información sobre el siniestro, que provocó la muerte de los hermanitos: “Desde el primer momento tuvimos información de que el hecho no era accidental”.

A pesar de esto, la Justicia no citó a la mandataria para que ratifique o rectifique lo dicho. Incluso, Tepedino argumentó que desconocía los dichos de Bertone. Cabe destacar que la pericia bomberil dijo que el incendio fue un «hipotético accidental».

25 de mayo: Todas las miradas apuntan al padre

Confirmando lo dicho por el fiscal Tepedino, la Justicia revalida la hipótesis de que existió un abuso (de acuerdo a la autopsia, hay daños físicos acordes a un ataque sexual) y ordena que sólo el padre de los pequeños, Joan Franco Lazarte, siga detenido.

A Lazarte se lo considera -prima facie- autor penalmente responsable del delito de abuso sexual triplemente agravado por la existencia de acceso carnal, haber sido cometido por un encargado de la guarda y por tratarse la víctima de una menor de 18 años, habiéndose aprovechado de la situación de convivencia preexistente con la misma. Simultáneamente, se lo acusa de doble  homicidio culposo (arts. 45, 84 y 119 párrafo tercero incisos “b” y “f” del Código Penal.), al considerar que cometió una imprudencia penalmente punible al dejar solas a las criaturas, dada su corta edad.

Una historia inconclusa

A pesar de que, de acuerdo a la gravedad de lo antes expuesto, la Justicia decidió darle la máxima celeridad posible a la investigación, aún no se sabe a ciencia cierta quién abusó de la pequeña. También sobrevuela la pregunta respecto a si el incendio fue accidental u ocasionado.

Sí queda claro que esta tragedia caló hondo en el corazón de los fueguinos, que aguardan con expectativa que el caso sea resuelto y los culpables condenados.

Como en cada caso en que son menores las víctimas, el del incendio fatal en calle Karukinka quedará en los anales como uno de aquéllos que conmocionaron a la sociedad toda, de Río Grande y de Tierra del Fuego.