El médico gastroenterólogo Carlos Mariño Camacho amplió en Ushuaia las denuncias que había presentado ante la Fiscalía Federal de Río Grande por presuntas irregularidades en prestaciones médicas de PAMI. La nueva presentación apunta a estudios que, según afirmó, se facturaban sin realizarse y a la actuación que habría tenido Fernando Polizzi durante su gestión como director regional del organismo.
En diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, Mariño Camacho precisó que las presentaciones realizadas en la capital provincial “van de la mano con la denuncia que ya se había presentado en la Fiscalía Federal de Río Grande”.
De acuerdo con su relato, una de las denuncias se dirige contra un centro médico riograndense donde “se practican estudios de neumología que no se realizan”. Sobre esa operatoria, sostuvo: “Son estudios que se facturan y se cobran, pero no se realizan porque no hay el equipamiento. Esta metodología se viene haciendo hace tres años más o menos”.
La segunda presentación, indicó, se concentra en la conducta atribuida a Polizzi. “Pusimos una denuncia formal muy detallada, muy explicativa, para que se entienda bien, y la segunda denuncia ya va en contra del señor Fernando Polizzi, por todo lo que obvió durante un año de denuncias”, afirmó. El profesional recordó que el actual integrante de la intervención federal del Puerto de Ushuaia era entonces “el director del PAMI regional de Río Grande” y el referente ante quien formuló sus primeros planteos.
Mariño Camacho situó el inicio del caso en marzo de 2025, luego de una advertencia previa realizada por un auditor regional. “El doctor Silvestre me lanza la voz de alarma, me dice ‘ché, Carlos, estás pidiendo muchos biofeedback’, que son unos estudios que no se realizaron”, relató. A partir de allí, dijo haber iniciado averiguaciones y mantenido reuniones con Polizzi, a quien puso al tanto de la situación.
Según su versión, las conversaciones no derivaron en medidas efectivas. Tras una auditoría realizada en octubre en el Centro Médico Médici, afirmó que recibió como respuesta que “no había pasado nada, que todo eran actos administrativos y que no había nadie irregular en PAMI”. Por eso resolvió formalizar los cuestionamientos: “Se pusieron dos en octubre, uno en diciembre, dos en febrero. El señor Polizzi no hizo nada durante ese tiempo”.
El médico sostuvo que recurrió luego a UFI-PAMI, al Congreso Nacional y finalmente a la Justicia Federal. También cuestionó una respuesta recibida en junio por parte del actual director, Alberto Belmar, quien, según manifestó, le informó “de una manera somera que yo económicamente no tengo nada que reclamar al PAMI y que Polizzi había hecho todo lo que había tenido que hacer”. La denuncia presentada ahora busca que se determine “cuál fue su injerencia en todo esto”.
El gastroenterólogo explicó que la situación comprometía su propia responsabilidad profesional, ya que los estudios cuestionados salían del módulo de gastroenterología que tenía a su cargo por contrato. “Era como que el Servicio de Gastroenterología hacía estudios, pero no se realizaban. Se facturaban como que se hacían”, señaló, y remarcó: “Yo no iba a quedar, como dicen acá, ‘pegado’ por algo que no había hecho”.
Sobre la investigación judicial, informó que aportaron pruebas, testigos y documentación. “Hubo incluso un par de casos en que los médicos que habían generado ciertos estudios de fertilidad ni siquiera estaban enterados que los habían generado. Hasta eso se truchó”, aseguró. Añadió que solicitaron investigar a Polizzi, sus contrataciones y “las últimas transferencias que hizo en las últimas horas de su gestión”.
Mariño Camacho estimó que hay cerca de 18 personas ofrecidas como testigos o sujetas a investigación, entre médicos y administrativos. Mientras aguarda novedades de la causa federal, sostuvo que continuará el trámite por las vías institucionales: “A la Federal vamos a llegar con esta denuncia, pero me gusta seguir el órgano regular e ir obteniendo pruebas fehacientes” concluyó.
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