Una ametralladora FN MAG calibre 7,62 secuestrada en Brasil durante un operativo contra integrantes del Primeiro Comando da Capital (PCC) quedó bajo investigación de la Justicia argentina debido a que el arma presenta grabados que indican una presunta vinculación con la Armada Argentina. La pesquisa busca establecer si efectivamente perteneció a la fuerza y si pudo haber salido de alguna dependencia militar, entre ellas el Destacamento Naval de Río Grande.
El armamento fue incautado en septiembre de 2024 durante un procedimiento realizado en San Pablo, en el que fue detenido Marcelo Adelino de Moura, conocido como “China”, señalado por sus presuntos vínculos con el PCC, una de las principales organizaciones criminales de Brasil.
Entre las armas encontradas había una FN MAG de uso militar que llevaba grabada la inscripción “Armada Argentina”, además del escudo nacional y distintos números de identificación. La información fue remitida a las autoridades argentinas y quedó en manos de la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Ilícitos relacionados con Armas de Fuego (UFI ARM).
La pista que llevó la investigación a Río Grande
Una de las primeras hipótesis fue que la ametralladora podría haber pertenecido al Destacamento Naval de Río Grande. Por ese motivo, la Justicia solicitó información a la Armada Argentina para determinar si existían antecedentes sobre la pieza y si había sido denunciada como sustraída.
Desde la fuerza aseguraron que el armamento asignado a esa dependencia continúa bajo custodia y que nunca se registró una denuncia por el robo de una ametralladora de esas características.
Además, la documentación incorporada al expediente plantea una diferencia clave entre ambas armas. Según la Armada, la FN MAG que permanece en Río Grande cuenta con el número interno de inventario 209, mientras que la secuestrada en Brasil posee también un número de serie correspondiente al fabricante. Para la fuerza, esta diferencia permitiría descartar que se trate de la misma pieza.
La Justicia Federal de Tierra del Fuego quedó fuera de la causa
La posibilidad de que el arma hubiera sido sustraída del Destacamento Naval de Río Grande también generó una disputa sobre qué tribunal debía intervenir.
En un primer momento se planteó que, si se comprobaba que la ametralladora había salido de esa dependencia, la investigación debía quedar bajo jurisdicción de la Justicia Federal de Tierra del Fuego. Sin embargo, ese fuero rechazó intervenir al considerar que, hasta el momento, no había elementos suficientes para vincular el arma con el destacamento fueguino.
La cuestión fue finalmente resuelta por la Sala B de la Cámara en lo Penal Económico, a cargo del juez Roberto Hornos, que determinó que el expediente continúe en el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 10.
La decisión se fundamentó en que todavía no está determinado de dónde provino la ametralladora secuestrada en Brasil.
Buscan comparar las armas
Mientras continúa la investigación, la UFI ARM solicitó nuevas medidas de prueba, entre ellas la verificación física de la FN MAG que permanece en el Destacamento Naval de Río Grande.
El objetivo es cotejar sus características y numeración con la información incorporada al expediente a partir del secuestro realizado en Brasil.
La investigación deberá determinar, en definitiva, si la ametralladora hallada en poder de un presunto integrante del PCC perteneció a la Armada Argentina, si pudo haber sido sustraída de alguna instalación militar o si, pese a los grabados que presenta, tiene otro origen.
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