Este martes la industria de la Tierra del Fuego sufrió un nuevo golpe, a raíz de los 13 despidos que se concretaron este martes en la empresa Sueño Fueguino. Desde el Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (S.O.I.V.A) sostienen que las cesantías contradicen el acuerdo de suspensiones que el gremio y la firma habían renovado recientemente, con el objetivo de preservar las fuentes laborales. Asimismo, advirtieron que existe una fuerte incertidumbre entre los trabajadores sobre el futuro de la planta.
En diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, la Secretaria General del sindicato, Silvia Vidal, relató que los trabajadores se enteraron de la decisión cuando una escribana se presentó en la fábrica para notificar las desvinculaciones. Esto ocurrió a las 10:00 de este martes, momento en que los trabajadores se presentaron a trabajar. En esta misma línea, resaltó que les notificaron «que había 13 despidos, con el pago de la indemnización completa», recalcando que el conflicto en sí es la desvinculación inesperada de los operarios.
Vidal recordó que desde febrero la empresa y el gremio mantenían un esquema de suspensiones consensuada con el objetivo de «evitar la pérdida de puestos de trabajo». En este mismo sentido, señaló que hace apenas unas semanas habían firmado una prórroga en el Ministerio de Trabajo para elevar la remuneración de los trabajadores suspendidos, pasando del 70 al 75% del cobro de sus haberes.
La secretaria general de S.O.I.V.A expresó que la decisión de la firma tomó por sorpresa tanto al gremio como a los trabajadores en sí, ya que «nunca existió un aviso previo» sobre la reducción del personal. Además, resaltó que mantienen un diálogo constante con la empresa «por distintos temas», sin embargo «nunca dicen qué es lo que realmente quieren hacer. Hoy nos salen de la nada con esto», manifestando a su vez que los encargados de la firma «nunca saben nada».
La dirigente también puso el foco en el perfil de los trabajadores afectados, entre quienes hay empleados con más de dos décadas de antigüedad. En este sentido, cuestionó los criterios utilizados por la empresa para definir las desvinculaciones, debido a que hay compañeros «que desde el año pasado quieren acordar su salida porque tienen proyectos propios y no lo consiguen», mientras que «a quienes quieren seguir trabajando los echan. No entendemos qué pretende la fábrica», señaló.
Actualmente, la planta cuenta con alrededor de 70 trabajadores entre los afiliados a S.O.I.V.A, S.E.T.I.A y Camioneros. Sin embargo, aseguró que la dotación se redujo de manera significativa en el último año. «En 2025, solo en S.O.I.V.A éramos más de 70 trabajadores. Hoy, con estos 13 despidos, quedamos apenas 27», detalló.
Respecto de la situación productiva, Vidal explicó que la empresa venía funcionando con normalidad luego de atravesar un período de suspensiones vinculado al conflicto judicial por los beneficios del régimen de promoción industrial. Según indicó, tras recuperar una medida cautelar, la firma logró normalizar su actividad e incluso incrementar el ingreso de trabajo.
Pese a este panorama favorable, Vidal remarcó que «la realidad económica no es la misma de hace 4 años», resaltando los bajos niveles de ventas actuales. Pese a ello, evaluó que «tampoco se puede hacer esta jugada de decirnos que las suspensiones eran para mantener los puestos de trabajo, y cuatro meses después, despedir a los compañeros», señalando que «no hubo respeto por el acuerdo».
Consultada sobre la posibilidad de que continúen las desvinculaciones, Vidal admitió que existe preocupación dentro del gremio. «Si sigue despidiendo, supongo que va a cerrar o quedará con una producción mínima. Seguramente va a seguir con los despidos», advirtió.
Frente a este escenario, SOIVA inició este martes medidas gremiales y este miércoles participará de una audiencia en el Ministerio de Trabajo. Aunque reconoció que revertir los despidos resulta complejo porque la empresa abonó las indemnizaciones correspondientes, afirmó que el sindicato insistirá en reclamar el cumplimiento de los compromisos asumidos.
El objetivo del gremio es claro: que la empresa «aclare cuál es el plan de Sueño Fueguino», ya que «la incertidumbre es total» entre los trabajadores. «Los compañeros llegaron a trabajar como cualquier día, y en lugar de ingresar a sus puestos, fueron llamados para recibir la notificación de que estaban despedidos». Esta crítica situación golpea de lleno a la salud mental de los operarios, agregando que «la gente está muy mal psicológicamente».
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