El conflicto que atraviesa el Poder Judicial de Tierra del Fuego continúa generando preocupación en distintos sectores vinculados a la administración de Justicia. Desde el Colegio de Abogados de Río Grande alertaron que las medidas de fuerza ya repercuten de manera directa tanto en el ejercicio profesional como en los ciudadanos que aguardan una resolución de sus causas.
El presidente de la institución, Renán Uribe, sostuvo que los abogados reciben los reclamos de sus clientes por las demoras en la Justicia, producto de la paralización de los expedientes. «Nuestros clientes nos están reprochando el retraso de la Justicia», afirmó, al advertir que esta situación comienza a generar una pérdida de confianza en el sistema debido a la falta de actividad en los tribunales.
Frente a este escenario, indicó que el Colegio de Abogados mantuvo reuniones tanto con los gremios judiciales como con integrantes del Superior Tribunal de Justicia para trasladar la preocupación del sector y promover una salida al conflicto.
Si bien reconoció la legitimidad de los reclamos que impulsan los trabajadores judiciales, Uribe remarcó la necesidad de que las partes retomen el diálogo y alcancen un acuerdo que permita normalizar el funcionamiento de los juzgados.
Asimismo, advirtió que la continuidad de las medidas de fuerza no solo afecta la labor de los profesionales, sino también el acceso de la ciudadanía a una tutela judicial efectiva. En ese sentido, señaló que las demoras impactan especialmente en expedientes vinculados a cuestiones de familia, alimentos, divorcios y otros procesos que requieren respuestas ágiles por parte de la Justicia.
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