La tercera jornada del juicio oral por las presuntas maniobras irregulares vinculadas a las 128 viviendas de ATE en Barrancas del Río Pipo dejó una escena inesperada durante la declaración de una de las damnificadas.
En pleno contraexamen, Lorena Maldonado aseguró reconocer a la abogada defensora de Carlos Córdoba como una de las personas que se encontraba en una reunión realizada en la sede gremial cuando acudió a reclamar por el dinero que había entregado a Miguel Arana.
El debate oral tiene como imputados al secretario general de ATE, Carlos Córdoba; al ex referente del área de Vivienda del gremio, Miguel Arana; y a Erik Enrique Moscoso Panozo, en una causa que investiga presuntas estafas reiteradas relacionadas con promesas de acceso a soluciones habitacionales.
Durante su testimonio, Maldonado relató que atravesaba una situación límite porque estaba por finalizar su contrato de alquiler y necesitaba resolver dónde vivir junto a su hijo. Según declaró, llegó a Arana por recomendación de compañeros de trabajo y le ofrecieron la posibilidad de acceder a una carpeta vinculada a viviendas del gremio. “Jugaron con mi sueño de la casa propia”, afirmó ante el Tribunal.
La mujer sostuvo que entregó una camioneta Hyundai Tucson, un préstamo de $150 mil obtenido por intermedio de su hermana y cuotas mensuales hasta completar alrededor de $700 mil. También aseguró que todas las tratativas fueron realizadas con Arana y aclaró que nunca entregó dinero directamente a Córdoba.
Maldonado explicó que, cuando comenzaron los problemas y no obtenía respuestas, le indicaron que se presentara en la sede de ATE para hablar con el dirigente sindical. “Me llevaron a un cuarto, había más gente y abogados, me tomaron los datos”, recordó.
El momento de mayor tensión llegó durante las preguntas de la defensora de Córdoba, la abogada Marisel Banegas, quien intentó remarcar que su cliente no había participado de las negociaciones económicas. Entonces la testigo respondió: “Ese día creo que también usted estaba en esa reunión”.
Luego añadió: “Me dijeron que había otra persona que estaba por el tema de las viviendas”.
La frase provocó un incómodo silencio en la sala. Según coincidieron distintas crónicas de la audiencia, la abogada no respondió a la referencia y cerró abruptamente el interrogatorio.
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