La reciente ratificación judicial que habilita el ingreso de carne bovina con hueso a la Patagonia volvió a generar fuertes cuestionamientos desde Tierra del Fuego. Lucila Apolinaire, presidenta de la Asociación Rural provincial, expresó en ((La 97)) Radio Fueguina su preocupación por el impacto sanitario y económico de la medida y apuntó contra las autoridades nacionales por no comprender la especificidad de la región.
“Es una pena, es una situación compleja. Por ahora no pasa nada, de alguna manera estamos tranquilos que hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance para proteger el estatus sanitario de Patagonia y no sabemos qué puede llegar a pasar en el futuro”, sostuvo.
En ese sentido, repasó que el sector impulsó acciones judiciales durante el último año, aunque finalmente “hoy se aplica plenamente la resolución 160 y hoy puede entrar a Patagonia carne bovina con hueso plano”.
Apolinaire explicó que el principal objetivo de la oposición a la medida era preservar un estatus sanitario diferencial clave para la comercialización. “Lo que nosotros estábamos tratando de hacer es proteger nuestra Patagonia, proteger la comercialización, porque, ojalá que nunca suceda, si hubiese algún brote de aftosa en un país limítrofe o en una zona más al norte de nuestro país, nuestro estatus sanitario caería automáticamente”, advirtió. Según indicó, ese escenario implicaría perder mercados exigentes que requieren condiciones sanitarias específicas.
La dirigente reforzó su argumento con ejemplos recientes. “Esto que nosotros pasamos un año tratando de explicar el año pasado se dio con otra especie, con otra enfermedad, pero esto puede pasar”, afirmó, en referencia a la suspensión de compras de carne ovina por parte de Chile tras detectarse casos sanitarios en el país. “Automáticamente el país vecino te cierra la persiana, lo cual es lógico, porque cada país protege su sanidad”, agregó.
Uno de los ejes más críticos de su análisis apuntó a la falta de comprensión de la realidad fueguina. “Esto es no entender mucho, por parte de los funcionarios, cuál es la particularidad geográfica de Tierra del Fuego”, señaló. En esa línea, detalló que “toda la hacienda bovina y ovina que sale de Tierra del Fuego para faena y venta a otras partes del mundo, sale en pie” y depende de un complejo sistema logístico que incluye tránsito por territorio chileno. “Nuestro problema siempre era explicar qué pasa si no podemos sacar toda esa hacienda”, subrayó.
Apolinaire también cuestionó los fundamentos oficiales de la medida. “Se está trabajando para no vacunar y que hay riesgo insignificante de que aparezca la enfermedad, esos son los argumentos”, indicó, y consideró que detrás de la decisión también hay intereses comerciales: “El interés de la provincia de La Pampa y un grupo haciendo lobby para vender su carne más barata, supuestamente, a Patagonia”.
Respecto del impacto en precios, relativizó los beneficios. “En el resto de la zona no impactó con una baja de precios”, afirmó, y sostuvo que ese argumento “carece de sentido”.
Finalmente, Lucila Apolinaire remarcó que el margen de acción del sector es limitado. “Más que eso y más que ir a un montón de reuniones, la verdad que mucho más no podemos hacer”, expresó. Y concluyó con una advertencia: “Ahora lo único que tenemos que hacer es rezar que no pase nada”.
Comentarios