La acuicultura patagónica cerró 2025 con cifras que reflejan un crecimiento sostenido y una creciente inserción en los mercados internacionales.
Según el Anuario Estadístico 2025 del Senasa, los establecimientos habilitados de la región registraron el ingreso de 11.573,1 toneladas de salmónidos y una producción final de 8.018,3 toneladas, consolidando a la Patagonia como el principal polo de desarrollo de esta actividad en Argentina.
Los datos oficiales muestran que Neuquén se posicionó como el eje productivo del sector. Allí se concentraron 8.994,6 toneladas ingresadas y 6.081,6 toneladas producidas, equivalentes al 77,7% y 75,8% de los totales regionales, respectivamente. Río Negro complementó la actividad con 2.578,5 toneladas ingresadas y 1.936,7 toneladas producidas.
El crecimiento adquiere mayor dimensión al observar la evolución de los últimos años. En 2019, el volumen registrado alcanzaba apenas 285 toneladas. Seis años después, la cifra llegó a 11.573 toneladas, multiplicándose más de cuarenta veces. Incluso en comparación con los registros de 2024, el salto resulta significativo y confirma la consolidación de una actividad que pasó de una escala incipiente a un esquema industrial con procesamiento fiscalizado y trazabilidad sanitaria.
La orientación exportadora aparece como uno de los rasgos centrales del negocio. Durante 2025 se exportaron 6.109,39 toneladas de trucha arco iris, volumen que representó el 76,2% de toda la producción regional de salmónidos. Chile fue el principal comprador con 3.835,92 toneladas, equivalente al 62,8% del total exportado. También se destacaron Canadá, Japón y Estados Unidos, que en conjunto concentraron más del 94% de las ventas externas.
Entre los productos comercializados predominó la trucha arco iris eviscerada sin cabeza refrigerada, seguida por filetes refrigerados, filetes congelados y trucha congelada. El informe también registró exportaciones de ovas de trucha congeladas destinadas a distintos mercados internacionales, incorporando un segmento vinculado a genética, reproducción y agregado de valor dentro de la cadena productiva.
En las gateras
En ese contexto, Tierra del Fuego observa con expectativa la expansión del sector. Tras las modificaciones legislativas que habilitaron este tipo de emprendimientos fuera del canal Beagle y bajo estrictas condiciones ambientales, existen varios proyectos en evaluación y anuncios de inversión.
Uno de los más avanzados es el impulsado por el empresario rural Sulko Romero en estancia Las Violetas, al norte de Río Grande. La propuesta contempla la producción de salmones en tierra mediante piletones con sistemas de recirculación de agua dulce salinizada, en asociación con una empresa chilena especializada y un inversor salteño.
También se encuentra en desarrollo una iniciativa promovida por Plásticos de la Isla Grande S.A. en Tolhuin, que combina objetivos acuícolas, productivos, turísticos y gastronómicos.
A estos emprendimientos se suman al menos otros tres proyectos que ya manifestaron interés en radicarse en la provincia, mientras el sector aguarda definiciones sobre la adhesión fueguina al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), considerada una herramienta clave para acelerar las decisiones de inversión.
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