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Río Grande

Paseos de compras: 18 trabajadores sin registrar en 95 puestos de venta

El Centro de Empleados de Comercio de Río Grande informó sobre el crecimiento de estos espacios de venta y advirtió irregularidades laborales. La palabra de Daniel Rivarola en ((La 97)) Radio Fueguina.

Río Grande, en los últimos tiempos, viene mostrando una proliferación de espacios de venta que se van sumando a la estructura comercial tradicional.

“Ese es otro tipo de modalidad que ha salido ahora”, explicó Daniel Rivarola, secretario general del Centro de Empleados de Comercio de Río Grande, en ((La 97)) Radio Fueguina, al referirse a un fenómeno que, según describió, empezó con locales comerciales ya habilitados que se fueron mudando a sectores más alejados.

Luego señaló que, además de ese movimiento, comenzaron a aparecer otras alternativas como paseos de compras, diferenciándose de las ferias.

“Esto otro que nosotros denominamos paseo de compras”, sostuvo Rivarola, y marcó que no se trataría de ferias en el sentido estricto, porque no se arman durante un fin de semana y cierran al terminar la jornada, sino que funcionan como puestos fijos.

En ese marco, indicó que el crecimiento fue lo suficientemente acelerado como para que realizaran inspecciones en distintos puntos de la ciudad. “Hemos realizado un par de inspecciones debido a que creció muchísimo”, agregó, al detallar que el relevamiento se hizo sobre locales ubicados en diferentes sectores.

De acuerdo con la información que brindó el sindicalista en el programa “Un gran día”, el trabajo de constatación arrojó una cifra aproximada de 95 espacios de venta comerciales. Y remarcó que se trata de superficies pequeñas con divisiones reducidas, lo que conlleva que en esos lugares se concentren muchos trabajadores.

En ese contexto, el entrevistado explicó que allí han llegado personas que fueron despedidas de otros sectores del comercio y que habrían invertido sus liquidaciones para poder vender productos.

Durante las verificaciones, el secretario general afirmó que detectaron irregularidades vinculadas al registro laboral. “Encontramos 18 trabajadores sin registrar”, indicó, y subrayó la situación observada en esos locales, donde no habría una organización familiar que busque sobrevivir con el núcleo propio del comercio, sino una estructura de alquiler o intermediación de la atención.

“No había una familia tratando de sobrevivir”, dijo Rivarola, y agregó que en esos casos una persona dueña del local pone a otra a atender, en una dinámica que según describió incluye contratación no registrada y condiciones salariales que no alcanzan a cubrir lo necesario.
Rivarola también explicó el alcance del trabajo del gremio y qué instancias corresponden a los organismos estatales. “Nuestra responsabilidad y alcance se limita a ver si hay trabajadores o no”, precisó, y agregó que las habilitaciones comerciales, instalaciones y aspectos vinculados a la facturación dependen del municipio de Río Grande o del gobierno, además de competencias que recaen en el Ministerio de Trabajo respecto de seguridad e higiene.

En línea con eso, afirmó que cuando vieron que había personas que no encajaban en la categoría de familia del titular, enviaron los datos al Ministerio de Trabajo para que verifique el alta o no.

El entrevistado describió, además, una confusión frecuente entre quienes participan de estos espacios, vinculada a quién puede atender sin una relación de dependencia. “La legislación establece muy claro”, sostuvo, y enumeró que quien puede atender sin relación de dependencia es el esposo, la esposa o el hijo, como parte del grupo familiar primario del titular del comercio.

“Si hablamos de primo prima sobrino nieta”, añadió, y dijo que en ese caso la legislación entiende que ya existe relación de dependencia, por lo que corresponde el registro.

En su relato, Daniel Rivarola también se refirió a situaciones de aprovechamiento. “Hay algunos pícaros”, afirmó, al sostener que la práctica aparece tanto en el pago de sumas mínimas a personas por atender, como en casos donde un mismo dueño tendría varios locales y distribuiría trabajadores entre ellos.

En esa dirección, indicó que detectaron casos donde el mismo propietario utilizaría múltiples espacios y pondría a personas en condiciones irregulares. “Un mismo dueño tiene dos o tres locales”, señaló, y dijo que en esos escenarios pueden aparecer varias personas trabajando en negro para sostener la rentabilidad del circuito.

Sobre la modalidad concreta de los hallazgos, el secretario general sostuvo que de los 18 trabajadores detectados, la distribución correspondería a alrededor de 10 u 11 locales.

“Debe estar dividido más o menos en 10 u 11 locales”, indicó, y aseguró que en esos espacios se observaron situaciones que requieren regularización, porque cuando la atención no está a cargo del grupo familiar primario, se configura una relación laboral que debe contar con la debida registración y cumplir con las obligaciones correspondientes.

Rivarola remarcó que el trabajo de control y seguimiento se orienta a verificar la existencia de empleados y, a partir de allí, remitir los datos para que cada organismo con competencia intervenga según corresponda.

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