Candela Aguilar, abogada, cuenta su camino desde el inicio de su formación. Durante la entrevista realizada en el segmento “Chicos que Crecen” del programa “Un gran día”, que se emite por ((La 97)) Radio Fueguina, brindó su historia educativa y su aprendizaje.
“Soy Candela Aguilar. Tengo 23 años y recientemente, los primeros días de marzo, me recibí de abogada en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES)”, resumió al momento de presentarse en sociedad para los oyentes de la emisora.
Antes de obtener su título profesional, su trayectoria tuvo cambios de rumbo. “Empecé en Córdoba en el 2020 a los 17 años e hice un año y medio, y por razones personales, por la pandemia sobre todo, me volví a Río Grande. y en el año 2022 empecé de cero en la universidad de la UCES y la hice acá en 4 años”.
El regreso no fue solo un motivo de espacio, también trajo diferencias concretas en la experiencia de cursada. “Cuando vine acá noté mucha diferencia entre una universidad y la otra pero sobre todo la cantidad de alumnos que había por clases y lo que me pasó mucho era notar que en Córdoba éramos tantos que los profesores no sabían nuestros nombres, éramos prácticamente un número más, la calidad era muy buena, pero éramos demasiados”.

En Río Grande encontró un formato distinto que valoró especialmente. “En cambio acá de la UCES lo que me gustó mucho era que eran clases más reducidas, teníamos más contacto con los profesores, era más personalizado y entonces eso me gustó mucho”.
Su decisión de volver a estudiar abogacía estuvo atravesada por una búsqueda personal y por oportunidades de formación. “Yo cumplo en abril, entonces terminé la secundaria con 17 años y allá cumplí los 18 recién, y me fui porque quería echarme alas de alguna forma, quería conocer otros lugares, me quería ir a estudiar a otro lado y tuve la oportunidad ese año y medio, y después decidí volverme”.

En ese proceso tuvo el respaldo de su familia. “Estoy muy agradecida a mi familia por haberme apoyado cuando me fui y darme la oportunidad también cuando me quise volver, que me dijeron que sí”.
En cuanto a su preparación, señala aprendizajes que fueron más allá de lo académico. “Aprendí muchas cosas allá de la vida, hablar con la inmobiliaria, llamar al gasista y cosas así”.

En su recorrido escolar, recuerda su etapa formativa en la ciudad. “En Río Grande la gran parte del primario y secundario fui a la EMEI, la escuela de Educación integral”.
Para definir su rumbo, Candela eligió mirar alternativas antes de cerrar el secundario. “Tenía bastantes opciones en mi cabeza antes de terminar el secundario, estaba principalmente en licenciatura en turismo en Ushuaia, o irme a estudiar abogacía en Córdoba, y justo en el último año de secundaria tuve la oportunidad de hacer una pasantía, por un convenio que tenía la escuela, y en ese mes me decidí qué quería estudiar abogacía, y me metí de lleno en eso”.

Su trabajo final también marca un logro particular. “En la tesis me pusieron un 10 el tema fue el fraude laboral en los contratos a plazo fijo, que vendrían a ser los contratos basura en las fábricas y cuál sería la herramienta más efectiva para disuadirlos”.
Hoy, ya graduada, continúa con metas de capacitación. “Esta semana arranqué la diplomatura de soberanía en Malvinas y Antártida que da la Universidad Nacional de Tierra del Fuego y creo que mi meta a corto y largo plazo es seguir formándome en el contexto fueguino de diferentes leyes en lo procesal civil”.
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