La Parroquia Sagrada Familia viene sosteniendo un sistema de asistencia mensual para quienes atraviesan dificultades en Río Grande, con entregas de alimentos, apoyo con ropa y acompañamiento a familias que llegan desde distintos lugares.
Según expresó el padre Iván Bressan, el pedido se mantiene activo y crece, con una demanda que obliga a organizarse desde la propia comunidad.
En diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, en el programa “Un gran día”, el padre Iván Bressan explicó que muchas personas se anotan cada mes para recibir un módulo desde la comunidad parroquial.
“Lamentablemente sigue sucediendo”, señaló, y agregó que el volumen de familias alcanzó un punto más alto que el año anterior: “el año pasado en promedio eran 100 o 120 familias y ahora en marzo, que dimos la primera entrega del módulo del año, se anotaron 220 familias”.
La ayuda que se gestiona tiene como eje el alimento y lo básico. “nos piden de todo”, dijo el religioso, y precisó que, cuando se puede, se entregan bolsas con productos de primera necesidad y, en ocasiones puntuales, se suma un pollo. Remarcó la respuesta de quienes reciben los módulos: “las familias los reciben muy agradecidos, la verdad”.
Además, la parroquia recibe solicitudes vinculadas a la vestimenta, medicamentos y otros apoyos urgentes. “También piden ropa”, afirmó, y contó que en algunas situaciones se intenta colaborar con medicación. “Desde Cáritas cuando también podemos, especialmente a los migrantes, a veces también se les da”, indicó.
A su vez, mencionó una realidad extendida en la ciudad, con pedidos que incluyen asistencia temporal para alojamiento mientras las personas logran regularizar su situación al llegar recientemente. “A veces nos piden algunos días pagarles en un hostal hasta que puedan regularizar la situación”, explicó.
El padre Iván Bressan detalló que no solo asisten vecinos locales, sino que una parte importante de las familias que se acercan proviene de otras provincias. “De los que hemos ayudado a nosotros bastantes vienen de otras provincias”, dijo, y agregó que en muchos casos llegan grupos completos, no únicamente adultos. “Vienen no solo el papá o la mamá, sino que vienen todos”.
En lo que va del año, la parroquia organizó un esquema de registro y redistribución de la ayuda. “Más o menos hemos ayudado a alrededor de 10 familias en lo que va del año”, señaló, y aclaró que las anotaciones no quedan fijas de un mes a otro. “Lo hacemos cada mes, no quedan en la lista fija porque a veces hay un mes que no necesitan y entonces no piden, y entonces esa ayuda se la damos a otra persona”.
La coordinación se realiza a través del contacto con la parroquia por WhatsApp, con un sistema de mensajes para anotarse. “El número de teléfono es 2964 43 1643, mandan un mensajito al WhatsApp de la parroquia”, indicó.
En paralelo, la financiación del acompañamiento proviene del sostenimiento comunitario y de donaciones, con ferias solidarias de ropa organizadas para responder a la demanda.
“Nosotros sacamos el dinero de la misma comunidad”, afirmó el padre Iván Bressan, y precisó el modo en que se realiza la provisión de indumentaria. “También hacemos dos ferias de ropa”, sostuvo.
Según explicó, quienes solicitan ropa se anotan y luego se les convoca para que puedan elegir lo que necesitan. “Un día se los llama y está la feria de ropa en la que la gente puede elegir todo lo que necesita”.
Además, describió una segunda feria con organización similar, que permite sostener el circuito de compras de insumos. “Después hacemos otra feria de ropa, también con la misma calidad y cantidad que la anterior, y se la vende, y con esa plata compramos los alimentos que nos faltan”.
Finalmente, el religioso explicó el origen del sostén económico de la parroquia. “Nosotros no recibimos aporte dinerario de nación”, remarcó, y señaló que el aporte estatal referido a la formación de seminaristas fue una política a la que se renunció años atrás.
“Nosotros como parroquia no recibimos ningún aporte del estado”. En ese marco, sostuvo que el esfuerzo de la comunidad es clave para sostener el mantenimiento de la institución y las obras. “Desde ahí vamos ayudando, y gracias a Dios no nos ha faltado”.
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