Hace 10 años, el equipo de ((La 97)) Radio Fueguina relevaba el precio de las leches en un supermercado del barrio Mutual. Una década después, la comparación expone con crudeza el deterioro del poder adquisitivo: en conjunto, los productos aumentaron alrededor de 17.859%, multiplicando casi 179 veces su valor original.
En aquel momento, los precios rondaban los 10 y 14,50 pesos. Hoy, esos mismos productos cuestan entre 1.900 y 2.500 pesos. La diferencia no es solo estadística: refleja el impacto acumulado de la inflación sobre un alimento básico de la canasta familiar.
Asimismo, el dato no es menor, ya que la leche es uno de los productos esenciales en la alimentación diaria, especialmente en hogares con niños. Cuando un artículo de primera necesidad registra subas de esta magnitud, el ajuste no pasa por dejar de consumirlo, sino por resignar otros gastos, reducir cantidades o buscar segundas marcas.




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