El rico acervo histórico de la Prefectura Naval Argentina, no solo se nutre de las viejas Capitanías de Puerto, que sin lugar a duda, la convierten, en tan antigua como la patria misma; pero la historia mas reciente nos convoca hoy a conmemorar un nuevo aniversario de la Prefectura Río Grande, cuya historia, comenzara allá por 1917, cuando un 12 de Agosto, el Ayudante de Tercera D. RAMON SOSA, cuyo grado es el equivalente al de un hoy Oficial Principal de la Prefectura Naval Argentina, junto a un grupo de hombres de la entonces Prefectura General de Puertos, desembarca en la zona de la Colonia Agrícola, instalando la “Ayudantía Río Grande”, por orden del gobierno nacional ante el insipiente crecimiento de la actividad comercial, industrial y navegatoria.

Los hombres al mando de Sosa y un grupo de carpinteros llegados de Buenos Aires, construirían una casilla de madera y chapa destinada a la unidad que fue habilitada finalmente el 06 de octubre de ese mismo año y que se encontraba emplazada, aproximadamente, a 10 metros de la actual Dependencia.
Desde 1897 en el Departamento San Sebastián se hicieron loteos de campos para pastoreo que dieron origen a las grandes estancias fueguinas, con una creciente producción ganadera, particularmente ovina. Por ese entonces los buques de transporte nacional hacían escala en el puerto, siendo este medio de transporte, el único de comunicación con el continente.
La primera edificación del puerto, fue hecha por Monseñor FAGNANO; en 1897 se levantó la comisaría de la entonces Policía Territorial. Cuando comenzó la colonización ganadera, se fueron afincando otras personas, registrándose en el censo de 1914 solo 150 habitantes en Río Grande. En 1917, cuando se instalara la Ayudantía Río Grande, la población alcanzaba solo los 500 habitantes, en su mayoría inmigrantes europeos que fueron conformando un pequeño poblado. El mayor impulso lo dio ese mismo año la “Compañía Frigorífica de Tierra del Fuego”, en la margen sur del río, lo que fuera autorizado por ley nacional de 1916. Ya en 1918, JOSE MENÉNDEZ, construyó un puente sobre el río, muelles en sendas márgenes y una baliza en Cabo Peña.

Mucho ha cambiado la actividad de la ciudad que en su seno cobijó a la Prefectura Río Grande, en estos años y que a diario obliga a redoblar los esfuerzos y la profesionalidad de todos y cada uno de los hombres que hoy visten gallardos el uniforme de la Prefectura Naval Argentina.
Es hoy la actividad petrolera, de pesca y de control y protección del medio ambiente marino, entre otras las que a diario desarrollan los hombres de la Prefectura Río Grande, realizada lejos de la vista de todos y que en muchos casos pasa desapercibida, salvo para aquellos, cuya vinculación es directa.

A cada buque que arriba a nuestros cargaderos, embarca un Prefecturiano, para formalizar su entrada y despacho, efectuar el control de los certificados de seguridad, tripulación y el cumplimiento de las normas nacionales e internacionales sobre la actividad, desarrolla las funciones de Policía Auxiliar Migratoria, realizando a bordo, el permanente y estricto control de las normas de seguridad para la protección del medio ambiente.
El incremento de la actividad navegatoria deportiva y comercial, demandan a la Prefectura Naval Argentina la necesidad de optimizar permanentemente sus sistemas de comunicación, medios navales, aéreos y terrestres; de igual forma la permanente capacitación de sus hombres para poder de esta manera brindar a su comunidad lo mejor de sí.
Es impropio suponer que los permanentes ajustes presupuestarios afectan a la Institución y a sus hombres, pero es allí donde el espíritu de cuerpo, la lealtad, al abnegación y la inquebrantable vocación de servicios de cada Prefecturiano, hacen que se redoblen los esfuerzos para alcanzar las metas por la nación fijadas y dar a nuestra comunidad lo que se espera de ellos.
Son las dos anclas cruzadas, con los colores de nuestra enseña patria, las que distinguen sus medios, los que se encuentran al servicio de la comunidad y la nación toda, porque sin importar el día, la hora, el clima o la distancia, en cualquier lugar de nuestro suelo, habrá hombres de la Prefectura Naval Argentina.
Son los 87 años de la Prefectura Río Grande los que respaldan su accionar, son aquellos hombres, como tantos otros, los que junto a nuestros antiguos pobladores hicieron la comunidad que hoy nos enorgullece. Es la Prefectura Naval Argentina, la primera Institución Nacional que se emplazara en estas tierras. Fue aquella vieja casilla de madera y chapas la que albergara a sus hombres, fue su predio uno de los lugares para que aquellos niños jugaran y crecieran cada día al abrigo de su insignia. Es su Historia, parte irrenunciable de la nuestra.
Así como la PREFECTURA NAVAL ARGENTINA, nació con la patria misma, de igual manera, la PREFECTURA RÍO GRANDE, nació con nuestra ciudad.

Reseña Histórica
El 12 de Agosto de 1917, el Ayudante de Tercera D. RAMON SOSA, cuyo grado es el equivalente al de un hoy Oficial Principal de la Prefectura Naval Argentina, junto a un grupo de hombres de la entonces Prefectura General de Puertos, desembarca en la zona de la Colonia Agrícola, instalando la “Ayudantía Río Grande”, por orden del gobierno nacional ante el insipiente crecimiento de la actividad comercial, industrial y navegatoria.
Los hombres al mando de Sosa y un grupo de carpinteros llegados de Buenos Aires, construirían una casilla de madera y chapa destinada a la unidad que fue habilitada finalmente el 06 de octubre de ese mismo año y que se encontraba emplazada, aproximadamente, a 10 metros de la actual Dependencia.
La primera edificación del puerto, fue hecha por Monseñor FAGNANO; en 1897 se levantó la comisaría de la entonces Policía Territorial. Cuando comenzó la colonización ganadera, se fueron afincando otras personas, registrándose en el censo de 1914 solo 150 habitantes en Río Grande. En 1917, cuando se instalara la Ayudantía Río Grande, la población alcanzaba solo los 500 habitantes, en su mayoría inmigrantes europeos que fueron conformando un pequeño poblado. El mayor impulso lo dio ese mismo año la “Compañía Frigorífica de Tierra del Fuego”, en la margen sur del río, lo que fuera autorizado por ley nacional de 1916. Ya en 1918, JOSE MENÉNDEZ, construyó un puente sobre el río, muelles en sendas márgenes y una baliza en Cabo Peña.
En el año 1937, se construyo una nueva edificación la que permitió cubrir las necesidades de esa época y poco a poco ir optimizando el servicio que prestaba la Prefectura Naval Argentina, no solo a los navegantes, sino que también a la comunidad, quedaba en la otra margen del río en funcionamiento el “Destacamento C.A.P.”. El inexorable paso del tiempo, el incremento en las funciones exclusivas y excluyentes de la Prefectura y el crecimiento de su dotación para cubrir estos servicio, pronto demandaron nuevas necesidades edilicias y es así como en el año 1947 se inaugura el edificio en el que actualmente funciona la Prefectura Río Grande.
Enunciación y simbolismo del escudo heráldico de la Prefectura Rio Grande

- Enunciación
Escudo español redondeado, medio partido y cortado, En la diestra del Jefe, esmaltada en gules, se delinea en plata el mapa geográfico de la Provincia de TIERRA DEL FUEGO y sobre él seis flechas en sable unidas por una cinta de azul aclarado y blanco, en la siniestra y sobre un campo de azul oscuro, cuatro estrellas plateadas de cuatro puntas en cruz y la figura de un ave en vuelo y en su color en el centro. En la Punta de Azul aclarado, la silueta estilizada de un Guardacostas en su color sobre la diestra y en la siniestra una torre en sable y oro. El escudo se apoya en dos anclas de oro en sotuer, habiéndose timbrado en dos divisas en plata con caracteres en sable, una en lo alto con la leyenda “PREFECTURA NAVAL ARGENTINA” y la otra en lo bajo que reza “ PREFECTURA RIO GRANDE – 1917”
- Simbolismo
Las anclas cruzadas son el distintivo de la PREFECTURA NAVAL ARGENTINA y su metal oro simbolizan su nobleza y magnanimidad de la Institución.
El esmalte gules representa al fuego que dio nombre a la Provincia y también a la intrepidez y la fortaleza de sus habitantes para sobreponerse a los crudos inviernos y fuertes vientos característicos de estas inhóspitas tierras. Las flechas identifican a los aborígenes autóctonos y el lazo con los colores patrios el crisol de razas que pueblan el suelo fueguino, cuyo espíritu de integración y auténtica nacionalidad quedan plasmados en el metal plata.
La constelación representa a la Cruz del Sur, antigua guía de los navegantes que desde tiempos remotos transitan las gélidas aguas australes. El esmalte azul se consustancia con esos mares bravíos y el cielo patagónico surcado por el Kaiquén, ave característica de la zona; el plateado, con la pureza y la hermosura del paisaje.
El Guardacostas significa la misión específica de la Institución, la seguridad de la navegación, la salvaguarda de las vidas y bienes transportados por buques y la protección del medio ambiente marino. La plataforma petrolera simboliza el máximo recurso económico existente en el subsuelo provincial y la actividad industrial que se deriva.
El Plateado de las divisas se ven reflejados el espíritu de vigilancia y el servicio específico a la Náutica desarrollada por los hombres que integran la PREFECTURA RIO GRANDE, la que fue habilitada en 1917 y constituyó la primera Institución en la antigua colonia Agrícola Río Grande. El color sable evidencia la prudencia y la honestidad del prefecturiano en el cumplimiento del deber y en apoyo a la comunidad local.
(Fuente: Oficina de Prensa Prefectura Naval Río Grande)
Imagen de portada: archivo Legislatura de TdF
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