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Para hacer frente a los rumores: los padres de Sofía Herrera le abrieron su casa a la prensa

Ante decenas de periodistas, María Elena Delgado y Fabián Herrera, padres de la pequeña desaparecida en septiembre de 2008, decidieron mostrar a la sociedad el fondo de su domicilio. Una presunta vidente los acusaba de haber enterrado a su hija en ese lugar.

Son casi 9 años de dolor y angustia. De soportar no sólo el sufrimiento que produce la desaparición de Sofía, sino también los ojos y los dedos de parte de la sociedad apuntándolos, sin escrúpulos.

Hoy, 9 de agosto de 2017, los Herrera dijeron “basta”. Frente a decenas de trabajadores de prensa de los principales medios de comunicación de la ciudad, la familia, ayudada por vecinos y familiares, excavaron la parte trasera de su domicilio (un patio interno), donde algunos aseguran se encuentra enterrada la pequeña.

Para entender lo ocurrido hoy, es necesario volver en el tiempo varios años, casi al mismo trágico 2008. Una tarde cualquiera, mintiendo y engañando, Verónica Contrera de los Santos, autoproclamada vidente, ingresó al domicilio de los Herrera asegurando ser una periodista local.

Allí, observó, caminó y fotografió la casa, para luego dar forma a su hipótesis: sin ningún tipo de prueba física o testimonio y alegando recibir mensajes y señales místicos, De los Santos disparó que Sofía Herrera había sido ultimada por su propia familia y enterrada en la parte trasera de su casa, donde después montaron una parrilla.

Las imágenes indican que el asador fue construido cuando Sofía todavía habitaba el domicilio de calle Cambaceres; así lo indican las fotos en las cuales se la ve, sonriendo, en un comida familiar.

 

Domicilio violado

El trabajo, el sudor, los escombros y los rostros compungidos confirmaron lo que ya se respiraba en el ambiente: una madre, desesperada porque termine el calvario de acusaciones, tomó la decisión de destruir su propio domicilio. Quedó gusto a nada: Sofía, como todos sospechaban, no estaba allí; como no estuvo en tantos otros lugares donde se la buscó.

Ahora, la familia da por cerrada esta etapa y busca juntar fuerzas para lo que viene. El próximo 28 de septiembre se cumplen 9 años de una de las heridas que aún no cicatriza para los fueguinos. También en los próximos días se actualizará el identikit de la pequeña. Los Herrera se quieren dedicar, ahora, a seguir con su lucha. Para que Sofía vuelva a casa; para que Río Grande toda vuelve a respirar en paz.

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