En una extensa rueda de prensa, el intendente Martín Pérez trazó un diagnóstico crítico sobre la situación económica que atraviesan los municipios y advirtió que la crisis actual está siendo sostenida “sobre los hombros de las gestiones locales”.
“Se hace muy difícil gobernar así”
Tras participar de un encuentro de la Federación Argentina de Municipios, que reunió a más de 200 intendentes de todo el país —incluyendo jefes comunales de distintos signos políticos—, Pérez remarcó que existe una problemática común:
“La coparticipación nacional ha caído estrepitosamente, se han recortado recursos y el Estado Nacional decidió correrse absolutamente de todo”.
El intendente cuestionó con dureza al Gobierno de Javier Milei, al que acusó de abandonar obras públicas, eliminar subsidios al transporte y discontinuar programas esenciales.
“Hay un cinismo de no hacer nada y después responsabilizar a los municipios”, sostuvo.
Río Grande: más demanda social y menos recursos
Pérez describió un escenario social cada vez más complejo en la ciudad:
• Aumento de la asistencia social municipal.
• Crecimiento del desempleo.
• Cierre de comercios.
• Incremento del costo de los servicios.
“El desempleo se nota. Es cuestión de caminar la ciudad y ver lo que está pasando”, afirmó.
En ese contexto, subrayó que el Municipio ha debido absorber responsabilidades que antes eran compartidas con Nación, sosteniendo políticas sociales y obras públicas con recursos cada vez más limitados.
El conflicto por la coparticipación
Uno de los puntos más sensibles es el atraso en la coparticipación provincial, que según el intendente asciende a entre 11.000 y 12.000 millones de pesos.
“Son recursos que han llegado a la provincia pero que se transfieren con demora, y eso nos complica enormemente”, explicó.
Si bien reconoció diferencias con el Gobierno provincial, aseguró que mantiene un diálogo institucional con el gobernador, apostando a encontrar soluciones.
Emergencia económica: una decisión diferenciada
A diferencia de otros municipios, como el de Ushuaia, Río Grande no avanzará por ahora en una declaración de emergencia económica.
Pérez fundamentó esta decisión en que la ciudad cuenta con un presupuesto aprobado por unanimidad en el Concejo Deliberante, lo que permite sostener cierto orden financiero.
Sin embargo, advirtió: “La situación de emergencia es real para todos”.
Reforma constitucional: “No es momento”
Uno de los posicionamientos más contundentes del intendente fue su rechazo a avanzar con una reforma de la Constitución provincial en el contexto actual.
“No es momento para que la política gaste una fortuna en elecciones”, afirmó.
Martín Pérez propuso postergar el debate para 2028, cuando exista un escenario más estable, y alertó que en el contexto actual una convocatoria electoral solo profundizaría el descreimiento social:
“Lo único que va a generar es más antipolítica”.
Críticas al modelo nacional y advertencias de fondo
En el tramo final, el intendente planteó una mirada estructural sobre la crisis:
• Cuestionó la política antiindustrial y la apertura de importaciones.
• Advirtió sobre el impacto en Tierra del Fuego.
• Rechazó iniciativas como la posible instalación de una base militar extranjera.
“El Gobierno nacional está decidido a hacer desaparecer a Tierra del Fuego del mapa”, afirmó.
“Hay que trabajar juntos o no hay salida”
Finalmente, Martín Pérez llamó a fortalecer el trabajo conjunto entre municipios, provincia y Nación.
“Si no articulamos, va a ser muy difícil que la provincia tenga una perspectiva de desarrollo”, concluyó.
Una intervención que dejó definiciones contundentes sobre el presente económico, la relación entre niveles del Estado y el futuro político de Tierra del Fuego en un escenario de creciente incertidumbre.
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