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El drama de una familia que sufre las falencias del PAMI

Cecilia padece desde hace más de seis meses la desidia y anarquía que reina en el PAMI. Su padre necesita una internación domiciliaria, pero desde la obra social le niegan los cuidados necesarios. Hoy amenazó con dejar al anciano dentro de la delegación.

El drama que atraviesa la familia de Cecilia sintetiza lo muchas veces oído: PAMI es un desastre. Por incapacidad o falta de recursos, la obra social mantiene constantemente en vilo a sus afiliados. Ya se por sus prestaciones o por la posibilidad de que, como ocurre cada dos por tres, la cobertura de medicamentos esenciales para su calidad de vida se caiga definitivamente.

El padre de Cecilia está hace seis meses esperando que la obra social disponga los profesionales necesarios para que pueda continuar con su tratamiento a través de una internación domiciliaria. Es lo que decidieron los profesionales del Hospital Regional Río Grande, que hace medio año lo dieron de alta.

Sin embargo, desde PAMI sólo lanzan promesas vacías a la familia. En este largo periodo, en apenas cuatro oportunidades enviaron profesionales al domicilio de Cecilia para atender a su padre. En dos de ellas, ni siquiera le tomaron los signos vitales y analizaron su estado de salud. Sólo realizaron una “inspección ocular”.

Cuando la desesperación se transforma en hartazgo

Cansada de aguardar por una respuesta que parece nunca llegar, Cecilia concurrió esta tarde con su padre, acompañada de su marido, para exigir a las autoridades de PAMI en Río Grande que se le preste al anciano la cobertura correspondiente y recomendada por los profesionales de la salud.

Sin embargo, se chocó nuevamente con el famoso muro de la burocracia. Los encargados de la obra social en nuestra ciudad sólo atinaron a responder que la decisión final se toma en Buenos Aires o en todo caso en Ushuaia, a través del director Paulo Batista. Mientras, oyeron otra vez todo tipo de excusas para defender lo injustificable: PAMI, de nuevo, abandona a uno de sus afiliados.

Ni siquiera una ambulancia pudieron prestar para este anciano. Rogando, Cecilia solicitó una ambulancia al PAMI para trasladar a su padre a una clínica privada y que allí se le realicen los controles correspondientes, a fin de verificar si está en condiciones de volver a su domicilio. Pero ni siquiera consiguió eso.