Opinión

La poco sana costumbre de demonizar a los nuestros

La orden dictada desde arriba fue acatada de manera sumisa por quienes se dicen progresistas. Sin argumentos válidos, el dictamen de "¡Bastardeen al Papa!" se cumplió a rajatabla, demostrando una vez más la facilidad de los argentinos para encontrar a sus enemigos a pocos metros de casa.

El recorte de personal, una solución que suena a utopía

La planta política del Gobierno provincial se extiende a 448 empleados. Nómades de sillón, polifuncionales por conveniencia, Tierra del Fuego sigue sumando personajes prescindibles y cargos innecesarios que absorben el grueso del presupuesto.

64 años de Derechos Humanos y mucho por aprender

Porque la lucha por los Derechos Humanos no comenzaron en 2003, ni responden a una política contemporánea. La puja porque los derechos de todos tengan valía comenzaron hace décadas, y hace 29 años entraron en plena vigencia en la Argentina.

La contaminación de la que ya nadie habla

Cuando las cosas ocurren todos se rasgan las vestiduras y abundan en frases grandilocuentes. Apenas la opinión pública se distrae, los funcionarios vuelven a hacer gala de su desaprensión y sus “olvidos”.

Los derechos humanos y la verdad

El informe de la “correpi”, las denuncias por torturas y la polémica participación de la Justicia. Una sumatoria complicada en materia de Derechos Humanos en Tierra del Fuego.

Pacho O’Donnell en la 97: La Vuelta de Obligado

El historiador Pacho O'Donnell habló en Radio Fueguina de los pormenores de la Vuelta de Obligado, señalando que "si no se hacía la resistencia en el Paraná, las provincias mesopotámicas no serían argentinas".

¿Por qué en otro lugar sí y aquí no?

Es una pregunta que nos hemos hecho todos los habitantes de la ciudad y en especial cuando visitamos otras ciudades. El cuestionamiento es a la hora de ver obras o emprendimientos pensados a 20 años vista. En esta oportunidad comparamos Punta Arenas y Río Grande.

A 29 años del retorno de la democracia

Estamos seguros de que, 30 años después, en su discurso Raúl Alfonsín sólo mudaría de personajes: Ya no intentaría unificar a peronistas y antiperonistas, ahora buscaría hacer lo mismo con kirchneristas y antikirchneristas.