Actualmente el sistema científico nacional atraviesa una fuerte incertidumbre, producto de la demora en los ingresos a la carrera de investigador del CONICET, el desfinanciamiento y la pérdida de jóvenes profesionales. Esta situación genera preocupación dentro de la comunidad científica, como así también en instituciones vinculadas a la investigación en todo el país. En este sentido, el Dr. Atilio Zangrando, director del CADIC-CONICET, describió un panorama de la situación.
El profesional resaltó que quienes llegan a esta instancia atraviesan una extensa formación, ya que «el CONICET le pagó un estudio doctoral que dura cinco años aproximadamente» a quienes se reciben en la universidad, sumado a tres años más de beca postdoctoral. Asimismo, explicó que el problema aparece al finalizar ese recorrido, cuando debería concretarse el ingreso definitivo.
En esta misma línea, Zangrando detalló que en 2022 hubo una convocatoria para 850 ingresos, mientras que «el año pasado se dieron 250 ingresos, sobre esos 850», por lo que «están faltando exactamente, creo que 559» postulantes de aquella cohorte. Sobre esta demora, calificó que «ya es excesiva».
El director del CADIC trabaja en Tierra del Fuego, y al describir un panorama del instituto fueguino, mencionó que dos ingresantes continúan con «una beca postdoctoral extendida». Sin embargo, la situación general genera incertidumbre, resaltando que «las personas frente a la incertidumbre empiezan a buscar alternativas, se van del país, buscan otro trabajo».
Con respecto al impacto sobre las investigaciones, subrayó que «el riesgo de todo esto es que impacta directamente en mantener o implementar nuevas líneas de investigación». Es por ello que explicó que, ante las jubilaciones, las nuevas generaciones deben continuar esos trabajos: «si no tenemos esa renovación, en algún momento eso se corta, esa cadena se corta».
A esto se suma el desfinanciamiento. Zangrando afirmó que el CONICET «y toda la ciencia en general del país está prácticamente desfinanciada» y que los recursos disponibles «no llegan a cubrir los requerimientos que se necesitan para poder fortalecer las líneas de investigación».
Pese a la gravedad de la situación, el profesional remarcó que la consecuencia excede la pérdida laboral: «los perdemos, imaginen toda la inversión de todas estas personas que hizo el Estado durante ocho o nueve años, y se van a desarrollar sus líneas de investigación al exterior. Estamos perdiendo esas capacidades», lamentó.
Ante la consulta sobre la dimensión estratégica que tiene la investigación en Tierra del Fuego, Zangrando vinculó ambos conceptos, indicando que «acá de hecho justamente el CADIC se fundó con esa mirada geopolítica». En este mismo sentido, finalizó sosteniendo que «la ciencia es uno de los pilares en los cuales se desarrolla todo lo que es la soberanía sobre ese espacio».
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