El intendente de Río Grande, Martín Perez, volvió a pronunciarse en defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y cuestionó la política exterior del Gobierno nacional tras el encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro británico, Andy Burnham.
La reunión se desarrolló este martes en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU, y fue el primer encuentro cara a cara entre ambos mandatarios. Tras la bilateral, Burnham confirmó que la cuestión de las Malvinas formó parte de la conversación con Trump, y señaló que transmitió directamente al mandatario estadounidense la posición de Londres, asegurando que su gobierno mantendrá su postura frente a cualquier cuestionamiento sobre las islas.
El encuentro se dio en un escenario particular: durante las últimas semanas, Trump había introducido interrogantes sobre la histórica posición de Washington frente a la disputa de soberanía. A fines de agosto había señalado que su administración revisaba distintas posturas internacionales y, días después, evitó comprometer un eventual respaldo estadounidense al Reino Unido ante un hipotético conflicto por las islas.

En ese marco, Perez utilizó sus redes sociales para cuestionar el alineamiento internacional del presidente Javier Milei: «Las declaraciones de Donald Trump luego de su encuentro con el primer ministro británico evidencian que las Malvinas son para él una pieza de negociación con Inglaterra. Por eso, los alineamientos automáticos de Milei son peligrosos e irresponsables», sostuvo.
Para el intendente, el reclamo soberano argentino debe sostenerse al margen de los cambios políticos o las relaciones personales entre mandatarios: «La Causa Malvinas no puede ser un cálculo en función de movimientos geopolíticos coyunturales, sino que debe ser una política de Estado consistente, permanente y sistémica», afirmó.
El planteo se da en un momento en que Tierra del Fuego viene reforzando institucionalmente su posición sobre asuntos vinculados al Atlántico Sur, entre ellos la explotación unilateral de hidrocarburos en aguas cercanas a las Malvinas. En las últimas semanas, Perez también se había referido al proyecto petrolero Sea Lion y destacó las acciones judiciales para impedir actividades de empresas vinculadas a la explotación de recursos naturales en áreas con soberanía en disputa.
La discusión internacional sobre Malvinas suma así un nuevo capítulo tras las declaraciones de Trump. Estados Unidos mantuvo durante décadas una posición que reconoce la administración británica de facto del archipiélago sin pronunciarse sobre la soberanía, mientras que la Argentina sostiene su reclamo conforme a las resoluciones de la ONU que reconocen la existencia de una disputa entre ambos países —entre ellas, la Resolución 2065 de 1965, que invitó a ambos gobiernos a negociar una solución pacífica.
Desde Río Grande, ciudad declarada Capital Nacional de la Vigilia por la Gloriosa Gesta de Malvinas, Perez planteó que esa reivindicación no debería quedar subordinada a los movimientos circunstanciales de las grandes potencias ni a las relaciones políticas del Gobierno nacional. Cerró su pronunciamiento reivindicando el carácter nacional de la causa: «Malvinas es un pilar de nuestra nación y una causa sagrada de nuestro pueblo».
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