A 18 años de la desaparición de Sofía Herrera, la pregunta que atraviesa a su familia y a toda una comunidad continúa siendo la misma: ¿dónde está Sofía? La niña tenía 3 años y 8 meses cuando fue vista por última vez, el 28 de septiembre de 2008, en el camping John Goodall. Desde entonces, su familia sostiene una búsqueda que no se detuvo, aunque hoy María Elena Delgado cuestiona el estado de una causa que, según afirmó, permanece estancada.
En diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, la madre de Sofía expresó que se llegó «a otro 28 sin Sofi» y lamentó el paso del tiempo. «Es increíble que no se pueda entender, ni creer cómo pasaron tantos años. Toda una vida. Ya es una chica adulta», sostuvo, al recordar que desde aquel 28 de septiembre de 2008 «no supimos más nada de ella».
A pesar de los años transcurridos, María Elena aseguró que la familia mantiene intacta la esperanza de encontrarla. «La seguimos buscando todos los días. Seguimos con la esperanza de encontrarla en algún momento, de abrazarla», manifestó.
Recordando estos años, María Elena sostuvo que lo más difícil de la investigación fueron la cantidad de «nenas que fueron parecidas, que hasta nosotros teníamos muchas dudas». En esta misma línea, recordó que el último caso fue el de una joven de Mendoza, a quien se le solicitó un ADN «que tardó dos años para hacerlo». Entre otras situaciones que marcaron la búsqueda, también mencionó a «la gente que llama con mentiras». «Hemos pasado muchísimas cosas difíciles en estos años, que no podés entender cómo alguien puede jugar con la búsqueda de una nena», lamentó.
Sin embargo, para María Elena, la propia Justicia fue otro obstáculo en la investigación durante los últimos años. En ese sentido, sostuvo que «cada año se nota más la lentitud del Poder Judicial» y cuestionó que actualmente se haya caído el alerta roja de Interpol sobre el único sospechoso en el caso Sofía, José Dagoberto Díaz Águila, apodado «Espanta la Virgen».
«Están dejando sola a mi hija», manifestó en ((La 97)) Radio Fueguina la madre de Sofía Herrera. «Queremos que se haga más por la búsqueda de Sofi», expresó, al tiempo que recordó que «hace tres meses» pidió «una entrevista con el fiscal Pino, para ver qué se puede hacer, pero no pasó nada».
En esta misma línea, manifestó que «la Justicia se olvidó un poco de Sofi, porque tenés que estar rogándoles para que hagan su trabajo. ¿Qué están esperando? ¿Que les lleve el trabajo al escritorio, como ha pasado muchas veces?».
Consultada por otras ocasiones en las que ocurrió una situación similar, María Elena mencionó la actualización del rostro de Sofía, que fue encargada a una ONG de Estados Unidos. Al recibir la imagen, realizó las consultas pertinentes en distintos organismos «para ver qué les parecía». «La Policía colaboró positivamente», resaltó.
Sin embargo, nuevamente la traba estuvo en el Poder Judicial. María Elena explicó que también consultó sobre si el nuevo rostro de Sofía estaba en condiciones de ser difundido, pero «estamos a la espera». Asimismo, agregó que solicitó «hablar con la jueza María Rosa Santana», aunque sólo fue recibida por la secretaria de la magistrada, a quien le facilitó «todos los datos sobre la actualización».
«Sin embargo, todavía no lo pusieron oficialmente. No tienen argumentos», cuestionó.
La madre de Sofía Herrera criticó duramente a la jueza Santana, ya que, según sostuvo, «la causa se encuentra estancada» al día de hoy. «A la jueza le falta voluntad. Tiene cero empatía», manifestó María Elena, agregando que «todos estos años que ha estado trabajando, si yo no la voy a ver, no me llaman», lamentó.
En este mismo sentido, opinó que, a diferencia de la Justicia, «la gente no se olvida», ya que, en palabras de María Elena, muchas personas se comunican con ella a través de las redes sociales. Se trata de argentinos que «mandan fotos, o algún dato. No se parecen en nada a mi hija, pero la gente colabora y la tiene presente».
A 18 años de la desaparición de su hija, María Elena expresó que «Sofía nos falta siempre. Todos los días. Todos estos años vivimos con la ausencia de ella, pero sin olvidarla, ni dejar de tenerla presente en casa. Tenemos que llevar una vida por su hermana Yuliana, porque lamentablemente la vida sigue, pero con una herida que no cierra», debido a que «es algo que no se puede cerrar. No sabemos si Sofi puede aparecer hoy, mañana o pasado. La esperamos todos los días».
Es por ello que «siempre le pedí a la gente de Tierra del Fuego que si sabe algo, o vio algo en esos días, y se enteró, que no dude en comunicarse con nosotros». Tras su descargo, agregó que tienen «la esperanza de que alguien hable y diga que sabe algo sobre Sofía, que sea real y podamos encontrarla».
Consultada por el único sospechoso de la causa, José Dagoberto Díaz Águila, alias «Espanta la Virgen», María Elena expresó que no sabe «qué pensar», ya que «cuando lo fueron a buscar, no apareció nunca más. No sabemos dónde está, porque era nómade. Vivía en los campos argentinos y chilenos, cruzaba la frontera caminando».
Ante esta situación, ella misma fue a «Punta Arenas a preguntar por él». El único registro que logró obtener es «que pasó por la frontera en 2008, pero no se encontró nada más». Asimismo, agregó que «nunca pudimos hablar con él, porque no sabíamos de esta persona». Sin embargo, José Dagoberto se presentó en distintas oportunidades para «denunciar que sabía qué había pasado con Sofi», situaciones que quedaron registradas «en una grabación», como así también «en el expediente».
Según relató María Elena, en una de esas presentaciones Dagoberto aseguró que «Sofi no lo dejaba dormir; que lo tiraba de las patas. Que él sabía qué había pasado». También sostuvo que Sofía «cayó en una trampa de zorros y que el capataz de una estancia la enterró en un lugar». Sin embargo, el sitio señalado fue posteriormente inspeccionado por el Dr. López y otras personas vinculadas a la investigación. «No había absolutamente nada, gracias a Dios», resaltó María Elena.
La madre de Sofía indicó que «el Dr. López mandó a que le realicen a José Dagoberto una pericia psiquiátrica, y aparentemente no estaba en sus cabales, pero eso no quiere decir que no haya hecho algo». A esto, agregó que, bajo el argumento de que Dagoberto «mentía», el «Dr. López lo dejó en libertad», ya que evaluó que se trataba de «un hablador que buscaba llamar la atención», y fue entonces «cuando dejaron de darle importancia».
Con el correr de los años, el nombre de Dagoberto volvió a cobrar relevancia a partir de la declaración de Néstor, quien se encontraba con Sofía al momento de su desaparición, el 28 de septiembre de 2008. Según explicó María Elena, el entonces niño «dijo que vio a una persona llevarse a Sofi» y realizó un dibujo hablado que «tiene un 75% de parecido» con el apodado «Espanta la Virgen». «No sabíamos que era él», sinceró la madre de Sofía Herrera.
A partir de ese dato, la familia intentó localizarlo para hablar con él, pero no pudo encontrarlo. «Nosotros sí lo buscamos en un tiempo, pero ya no lo encontramos, porque vivía en los campos», lamentó.
Sin embargo, hasta la fecha, «la Justicia no lo encuentra. Hace cinco años se pidió un pedido de paradero, un alerta roja de Interpol, el cual dejaron caer», lamentó María Elena. «Nosotros lo buscamos de manera personal», mencionó, al tiempo que resaltó que estuvo «en un grupo de WhatsApp de estancias argentinas y chilenas, donde se hablaba de José Dagoberto, pero no había ningún dato» del sospechoso.
Al cumplirse 18 años de la desaparición de aquella niña de 3 años y 8 meses, su familia, junto con vecinos, realizará un acto este lunes a las 17:00 en la plaza ubicada sobre Pellegrini y Cambaceres.
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