La crítica situación financiera que atraviesa Autofarma volvió a exponer el impacto que, según denuncian sus trabajadores, genera la millonaria deuda de OSEF con la cadena de farmacias. Empleados y directivos advirtieron que la falta de pagos de la obra social provincial ya derivó en atrasos salariales, desabastecimiento de medicamentos y una creciente incertidumbre sobre la continuidad de las fuentes laborales.
El agente de Autofarma, Miguel Ruiz del Valle, sostuvo que la situación «es crítica» y aseguró que, pese a los anuncios oficiales, la empresa continúa sin recibir una propuesta de pago que permita destrabar el conflicto. «Ya agotamos todas las instancias y decidimos hacerlo público porque necesitamos cobrar para ponernos al día con alquileres, tarjetas y otras deudas. La farmacia nos debe dos meses de sueldo, el 25% de mayo, el aguinaldo y junio, y ya estamos a días de cobrar julio».
En este mismo sentido, cuestionó las declaraciones del presidente de OSEF sobre un supuesto entendimiento con las farmacias. Según explicó, tras una reunión realizada la semana pasada entre representantes del Gobierno, la obra social y la empresa, se esperaba una propuesta formal para el lunes siguiente, pero nunca llegó. «Se difundió que había un acuerdo, pero eso es totalmente falso. Lo que plantearon era muy distinto y no hubo consenso porque exigían condiciones imposibles para las farmacias. Nosotros pedimos soluciones y ellos plantean más problemas», afirmó.
Ruiz del Valle indicó que actualmente OSEF realiza pagos parciales que apenas representan una fracción de lo adeudado. «La deuda completa se arrastra desde diciembre de 2025 y ronda los 6.000 millones de pesos. Pagan porcentajes de algunos meses, pero eso no alcanza ni para cubrir los salarios ni las obligaciones de la empresa», sostuvo. Además, advirtió que la incertidumbre ya alcanza a los 202 trabajadores de la cadena. «No podemos asegurar nuestros puestos de trabajo ni saber si vamos a cobrar los próximos meses», expresó.
El trabajador explicó que, durante meses, la empresa pudo sostener el funcionamiento utilizando recursos provenientes de otras sucursales, pero esa posibilidad ya se agotó. Como consecuencia, las droguerías dejaron de abastecer a la farmacia y el stock de medicamentos se redujo drásticamente. «Hoy prácticamente no tenemos ventas», lamentó. Asimismo, agregó que actualmente «el salón está vacío y ya no tenemos medicamentos para ofrecer. Perdimos clientes de otras obras sociales porque no podemos responder a la demanda».
La crisis también golpea de lleno a los empleados. Ruiz del Valle reveló que los trabajadores organizaron un «mercadito» solidario entre compañeros para afrontar las necesidades más básicas. «Hay personas que no llegan a comer. Debemos alquileres, bancos y muchos ya tuvieron que dejar las viviendas que alquilaban porque no podían seguir pagando».
La falta de medicamentos y el temor al cierre
La directora técnica de Autofarma, Luciana Gutiérrez, aseguró que la crisis ya no solo afecta a los trabajadores, sino también al servicio que presta la empresa. Explicó que las deudas con las droguerías provocaron el corte del suministro de medicamentos y que hoy la farmacia apenas conserva una mínima parte del stock que tenía meses atrás.
Gutiérrez afirmó que actualmente la farmacia conserva apenas el 10% del volumen de medicamentos que manejaba en diciembre. «Antes recibíamos más de cien cajas de droguería; hoy, con suerte, llegan dos por semana. Hay productos básicos que ya no tenemos y la reposición diaria se volvió extremadamente difícil», sostuvo.
Asimismo, explicó que la falta de medicamentos ya obliga a la empresa a recurrir a otras farmacias para poder abastecerse. «Tenemos muy pocos proveedores que nos venden y, cuando se nos agotan los recursos, salimos a comprar a otras farmacias», señaló. Según detalló, muchas veces deben adquirir los productos «a precio público y sin ninguna ganancia» para poder cumplir con la atención de los pacientes y sostener el servicio farmacéutico.
Gutiérrez reconoció que el futuro de la empresa depende de que OSEF regularice los pagos y las droguerías vuelvan a otorgar crédito. «Ya estamos en una situación muy crítica», manifestó, al tiempo que expresó que «si la obra social que más nos debe no paga, no sabemos cuánto tiempo más podremos seguir. Queremos continuar trabajando, no sólo cobrar los salarios atrasados. Autofarma acompañó a la comunidad cuando nadie quería atender a OSEF y ahora necesitamos una mano para poder sostener el servicio».
Al comparar el escenario actual con otras crisis, como la pandemia o la de 2001, Gutiérrez fue contundente: «Esta es la peor situación que hemos atravesado. Durante la pandemia nunca dejamos de trabajar y siempre había alguna reposición. Hoy ya no tenemos droguerías que nos abastezcan».
Finalmente, advirtió que el temor de los trabajadores ya no se limita a Santa Cruz, donde comenzaron a cerrarse sucursales de la empresa, sino que también alcanza a Tierra del Fuego. «Tenemos miedo de que cierren las farmacias de la provincia. No sabemos hasta cuándo vamos a poder sostenernos y lo único que queremos es seguir trabajando», concluyó.
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