Cuando España y la selección africana de Cabo Verde empataron 2 a 2 en el debut mundialista, Tito salió a la calle con su bandera y su camiseta, y toda Río Grande lo miró. Vecinos, conductores, peatones. Ahora espera el partido contra Argentina con entusiasmo.
“Estoy contento porque al jugar con Argentina ganamos, ganamos seguro. Tal vez no ganamos el partido pero ganamos porque jugamos con Argentina”, dice Tito Chantre, nacido en Cabo Verde, vecino de Río Grande desde hace años, y ahora una figura conocida en la ciudad.
En las últimas horas fue entrevistado en el programa “Tarde a tarde”, que se emite por ((La 97)) Radio Fueguina.
Su historia comenzó hace dos décadas, cuando un joven de las islas decidió cruzar el Atlántico con un sueño. “Yo nací en Cabo Verde, me vine hace 20 años a Argentina. Me vine a estudiar al principio, pero al final me terminé quedando”. El plan era otro: recibirse y volver. “Me terminé quedando, hice familia, hice todo acá”.
Llegó para estudiar medicina, aunque el camino tomó otros rumbos. “Terminé recibiéndome de técnico en transformación de plásticos y hoy en día estoy relacionado a lo que es el ambiental de recuperación de plásticos en la ciudad”.
Pero antes de Río Grande hubo una escala: Buenos Aires y luego Entre Ríos, donde vivió seis años. “A Tierra del Fuego vine por trabajo. Me contaron miles de maravillas, que acá uno llega, trabaja y se hace millonario a los dos meses, eso me sedujo y me vine”. Sonríe. “Cuando llegué me encontré con la realidad de Río Grande, que es un poco lo que estamos viviendo hoy”.
La decisión de emigrar no fue casual. En Cabo Verde, hace veinte años, las opciones de formación eran escasas. “Cuando yo terminé la secundaria no había carreras universitarias, no había universidades más que filosofía y algún que otro idioma. Todos mis compañeros de secundario que quisieron estudiar se tuvieron que ir al extranjero. Yo quise conocer una cultura distinta, una historia distinta, y me vine a Argentina a aprender cómo es la vida de la Argentina”.
Hoy, mientras su país de origen disputa su primer Mundial, Tito se reconoce en una doble pertenencia. “Hay una frase que me gusta, que queda en la cultura popular como un chiste o como broma, no lo entenderías, que para entender ciertas cosas tienes que ser argentino y entender la historia del argentino. Yo soy argentino. Llegué con todo el conocimiento de portugués, del brasilero, de África, pero tiene algo distinto del argentino y la vida en Argentina que lo hace particular. No sé si es el asado, no sé si es el agua, no sé si el aire. El argentino es reconocido en todo el mundo por ser argentino y un poco me quiero agarrar de eso”.
Mientras tanto, allá, en el archipiélago atlántico, lo espera una imagen de postal. “Es un lugar paradisíaco, es para ir a tirarse en la playa de arenas blancas, tomar sol, hace calor y no hace frío”.
“Tenemos dos semanas de invierno pero nuestro invierno son 19 grados, así que podés disfrutar todo el año. No llueve prácticamente, tenemos dos lluvias al año de un par de horas con suerte. Vivimos y dependemos del turismo”, sostuvo. Sus padres, y una hermana, lo esperan allá. “Mi vida allá continúa”, agregó.
Pero ahora el foco está en el Mundial. “Cuando me enteré de que íbamos juntos al Mundial fue una sorpresa. Entrar al Mundial desde África es mucho más difícil que desde América. Cuando vi que Cabo Verde le ganó a Camerún pensé que había una chance”.
La clasificación se consolidó partido a partido. “Si uno mira su historial futbolístico de los últimos 16 partidos, solo ha perdido uno. Viene prácticamente invicto. Entre esos 16 partidos hay dos campeones del mundo, le ganamos también a Brasil sub 23 -relató-. No es una selección improvisada, es una selección que ya lleva varios partidos acostumbrada a ganar”.
El fútbol en las islas se vive con pasión de potrero. “Allá se juega al fútbol desde chiquito. El primer regalo del padre es una pelota. Se juega a pata pelada, con los pies descalzos sobre la tierra, bien de potrero como se dice acá”.
“La liga de fútbol es totalmente amateur, se juega a nivel provincial y el campeón provincial accede a jugar el nacional. Es hermoso como lo tiene planteado Cabo Verde el campeonato nacional”, precisó.
Y ahora viene el partido soñado. Argentina, campeona del mundo, frente a un equipo que no tiene nada que perder. Tito tiene un pronóstico y un deseo.
“Yo lo veo muy bien, ojo con Cabo Verde, porque los muchachos no están acostumbrados a perder, se agarran al partido con todo lo que pueden -señaló el caboverdiano-. Están acostumbrados a jugar defendiendo, a remarla de atrás. Argentina tenga cuidado, como dijo Scaloni”.
“Es un equipo difícil, no es patear y hacemos gol. Espero que sea un lindo partido, que ambos equipos hagan goles y que todos podamos disfrutar de un lindo fútbol emocionante”, mencionó Chantre.
“Vamos a empatar dos a dos y se va a decidir en los penales”, pronosticó.
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