Gráfico rojo en baja sobre Wall Street con chip de semiconductores en primer plano
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Mercados globales

Wall Street se hundió por el golpe tecnológico y el temor a una suba de tasas

El Nasdaq cayó más de 4% y los semiconductores tuvieron su peor rueda desde 2020. El dato de empleo en Estados Unidos enfrió las expectativas de recorte de tasas.

Wall Street cerró el viernes 5 de junio con una fuerte caída, arrastrado por la venta masiva de acciones tecnológicas y por un cambio brusco en las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos. El golpe fue especialmente duro para el Nasdaq, el índice con mayor peso de empresas de tecnología, que tuvo su peor rueda en más de un año.

El Nasdaq Composite cayó 4,18%, el S&P 500 retrocedió 2,64% y el Dow Jones perdió 1,35%, según datos de cierre relevados por Reuters. La baja cortó una racha de nueve semanas de subas en el S&P 500, la más extensa desde 2023.

El dato de empleo cambió el ánimo del mercado

El detonante macroeconómico fue el informe laboral de mayo en Estados Unidos. La economía sumó 172.000 empleos, muy por encima de los 85.000 esperados por analistas consultados por Reuters, mientras que la tasa de desempleo se mantuvo en 4,3%.

Para el mercado, un empleo más fuerte de lo previsto puede ser una buena señal sobre la actividad, pero también complica el escenario de tasas. Si la economía sigue firme y la inflación no cede lo suficiente, la Reserva Federal tiene menos margen para bajar el costo del dinero e incluso podría verse presionada a endurecer su política monetaria.

Esa lectura se trasladó rápido a los bonos del Tesoro estadounidense. El rendimiento del bono a 10 años subió hasta 4,54%, mientras que el de dos años avanzó hasta 4,16%, un movimiento que reflejó mayores expectativas de tasas elevadas por más tiempo.

Tecnológicas y semiconductores, el centro de la caída

La venta se concentró en las compañías que más habían subido durante los últimos meses: tecnológicas, firmas vinculadas a la inteligencia artificial y fabricantes de chips.

El índice de semiconductores de Filadelfia cayó 10,3%, su peor baja diaria desde marzo de 2020, cuando el inicio de la pandemia sacudió a los mercados globales. Reuters estimó que el retroceso borró alrededor de US$ 1,3 billones en valor de mercado entre las acciones de fabricantes de chips que cotizan en Estados Unidos.

La presión venía desde Broadcom, una de las empresas más observadas por los inversores que apuestan al crecimiento de la inteligencia artificial. La compañía presentó resultados con fuerte expansión de ingresos, pero sus proyecciones quedaron por debajo de lo que esperaba el mercado, lo que activó una toma de ganancias en todo el sector.

Entre las principales bajas, Nvidia perdió cerca de 6%, Micron cayó 13%, Marvell retrocedió 17% y AMD bajó casi 11%, según Reuters. El movimiento mostró hasta qué punto el rally de la inteligencia artificial dejó a varias acciones en niveles exigentes, donde cualquier decepción puede provocar ventas rápidas.

No fue solo Broadcom: también pesó la toma de ganancias

Según Invezz, antes de la caída, los ETF más seguidos por los inversores minoristas, como QQQ, SPY y VOO, venían de fuertes subas y habían quedado en niveles considerados sobrecomprados por indicadores técnicos.

En ese contexto, el dato de empleo y la presión sobre Broadcom funcionaron como disparadores de una corrección que muchos inversores ya veían posible. No necesariamente porque el negocio de la inteligencia artificial haya dejado de crecer, sino porque las expectativas estaban demasiado altas.

No todos los analistas interpretaron la rueda como el final del ciclo alcista tecnológico. Ohsung Kwon, estratega de Wells Fargo citado por Reuters, señaló que el sector de semiconductores estaba “muy sobrecomprado”, pero aclaró que no veía el movimiento como el fin del mercado alcista de chips.

El impacto para los inversores argentinos

Muchos ahorristas locales siguen a empresas como Nvidia, AMD, Microsoft, Google, Apple o Meta a través de CEDEARs, además de fondos o ETF vinculados al Nasdaq y al S&P 500.

El otro canal es financiero. Cuando suben los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, suele bajar el apetito global por activos de riesgo. Ese movimiento puede presionar a mercados emergentes, bonos soberanos, acciones argentinas y riesgo país.

En la misma jornada, el S&P Merval perdió 2,8% y el riesgo país subió a 499 puntos básicos, en una rueda atravesada por el clima negativo de Wall Street. También hubo toma de ganancias en acciones y bonos locales, dentro de un contexto externo menos favorable.

La señal de fondo viene de Estados Unidos: los inversores empezaron a recalcular cuánto valen las empresas que lideraron el boom de la inteligencia artificial y qué puede pasar si la Reserva Federal mantiene tasas altas durante más tiempo.

¿Corrección o señal de una crisis mayor?

Por ahora, la caída aparece más como una corrección brusca después de una racha alcista que como una crisis financiera generalizada. AP señaló que, pese al mal cierre semanal, los principales índices estadounidenses seguían positivos en el año: el S&P 500 acumulaba una suba de 7,9%, el Dow de 5,8% y el Nasdaq de 10,6%.

Eso no elimina los riesgos. El mercado quedó más sensible a tres factores: nuevos datos de inflación y empleo en Estados Unidos, señales de la Reserva Federal y resultados de las grandes empresas tecnológicas. También seguirá bajo observación el sector de semiconductores, que se convirtió en el núcleo financiero del entusiasmo por la inteligencia artificial.

La clave para las próximas ruedas será si los compradores vuelven a las tecnológicas tras la baja o si la combinación de valuaciones altas, tasas más elevadas y dudas sobre el ritmo de inversión en IA abre una corrección más profunda.

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