Los números reflejan un cambio silencioso pero sostenido en la forma de formalizar las relaciones en la provincia. Mientras los casamientos muestran una leve tendencia a la baja, las uniones convivenciales no dejan de crecer.
Martín Romero, director provincial de Registros Públicos de Tierra del Fuego, pasó por el programa “Un gran día” que se emite en ((La 97)) Radio Fueguina y compartió los datos que traza esta fotografía.
Con la última encuesta como respaldo, tomando como referencia el período 2020-2025. “El 2020 no es un indicador muy claro porque estábamos a final de pandemia, pero es para tener una referencia”, mencionó.
Los números de matrimonios fueron los siguientes: 222 en 2020, 550 en 2021, 594 en 2022, 623 en 2023 —que fue el pico—, 555 en 2024 y 465 en 2025. “Vemos que no es muy remarcante, hay una curva con un poquito de baja”, señaló Romero. Y agregó: “También puede tener que ver con la parte económica, que quieras o no, casarte también genera un gasto extra”.
Aun así, el movimiento sigue siendo constante. “Siempre hemos tenido más o menos parejo el tema de casamiento. Este mes venía bastante tranquilo y la semana pasada hubo cuatro casamientos en un día”, contó. El promedio histórico ronda los 500 matrimonios anuales.
En la vereda de enfrente, la unión convivencial crece sin pausa. “Hay una curva marcada de ascenso”, afirmó. Los registros van de 319 en 2020 a 578 en 2021, 614 en 2022, 629 en 2023, 683 en 2024 y 773 en 2025.
“En el gráfico se nota que hay una curva ascendente de uniones convivenciales”, remarcó el funcionario.
Pero, ¿qué diferencia hay entre una figura y la otra? “La unión convivencial es muy parecido a lo que era el concubinato. No es el casamiento, a nivel legal no tiene el peso que tiene casarte”, explicó el director.
Para Romero, la elección de una u otra forma no pasa necesariamente por una crisis de compromiso. “Yo creo que para mí —es mi punto de vista personal— pasa por ahí por ser un pre paso al casamiento. Entonces por ahí pasa por un tema económico. No creo que sea un tema de compromiso”, sostuvo. Y amplió: “Es a nivel cultural en todos lados, porque no solamente en la provincia sino en el país y a nivel mundial se están modificando las cosas en la sociedad”.
La cuestión económica aparece como un factor determinante. “Es una erogación importante la que uno hace para casarse, con la fiesta y demás, y la unión convivencial por lo general no se celebra así. Es un trámite y tiene otro peso, incluso emocionalmente tiene otro peso”, detalló.
El dato final que dejó Romero resume el pulso de la época: han aumentado las uniones convivenciales respecto de la gente que se casa.
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