La posibilidad de habilitar un tercer carril sobre el puente General Mosconi volvió a instalarse en el debate público de Río Grande, pero para el ingeniero Fabio Zárate la propuesta presenta importantes limitaciones técnicas y de seguridad.
Durante una entrevista con ((La 97)) Radio Fueguina, el especialista en estructuras y geotecnia sostuvo que la alternativa más adecuada para resolver los problemas de conectividad es la construcción de un nuevo puente cercano al actual.
Antes de analizar cualquier modificación, Zárate remarcó la necesidad de atender el estado de conservación de la estructura existente. “Habría que ver seriamente el mantenimiento del puente, el estado, nosotros en su oportunidad lo estuvimos revisando y requiere algún tipo de reparaciones”, señaló.
Respecto de la iniciativa de eliminar una vereda para generar una tercera vía de circulación, explicó que la propuesta debería ajustarse a normas y códigos vigentes: “Las trochas o carriles tienen un ancho mínimo reglamentario para evitar accidentes, patinadas en invierno, que el viento desvíe los autos, es un ancho mínimo más o menos de 3,60 m. Hoy con lo que disponemos en el puente, más la vereda, no estaríamos alcanzando ese mínimo. Es decir, tenemos una limitación dimensional”.

Según indicó, la reducción del ancho de circulación podría generar mayores riesgos para los conductores. “Creo que se podrían producir más accidentes, en el caso de una tercera mano permanente, ya que los anchos mínimos no estarían cubiertos”, afirmó.
También advirtió sobre la necesidad de incorporar defensas adecuadas: “Habría que plantear una defensa seria para evitar que, al no estar la vereda y ese gran cordón, ese cordón que hace de defensa hoy en día, evite algún tipo de accidente fatal por un desvío de un camión o de un auto, sin una defensa lateral reglamentaria”.
Consultado sobre la posibilidad de utilizar estructuras existentes como barrera de contención, fue categórico. “Para nada. Depende de la importancia del puente, va a ser la defensa. Por ejemplo, para un puente regular, necesitan soportar aproximadamente 10 toneladas en horizontal. No está preparado para eso”.
Además de las restricciones dimensionales, señaló que cualquier modificación requeriría estudios específicos. “Diría que se puede habilitar una mano más corta, pero no para circulación. Solamente dejarla reservada, no usarla, porque si no, creo que los accidentes aumentarían”.
Ante ese escenario, Zárate insistió en que la respuesta definitiva pasa por una nueva infraestructura. “Lamentablemente se está buscando una solución dada la situación actual, pero la solución es un nuevo puente cercano al otro”, aseguró.
El profesional reveló además que existe un anteproyecto elaborado en 2023 para gestionar financiamiento internacional: “Había un planteamiento técnico de alrededor de 50 millones de dólares. Con un puente de tres manos o dos manos y una bicisenda importante”. La propuesta contempla emplazar la nueva estructura aguas abajo del puente actual y destinar un puente para cada sentido de circulación, mejorando así la conectividad y la seguridad vial en uno de los puntos más sensibles de la ciudad.
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