Este lunes, las calles de Río Grande serán escenario de un nuevo reclamo por parte de los vecinos. Esta vez, el foco es sobre la problemática que viene arrastrando desde hace tiempo el Juzgado de Minoridad y Familia N° 2 de la ciudad con respecto a su funcionamiento, particularmente en causas vinculadas a menores y dinámicas familiares. A partir de las 10:00, un grupo de autoconvocados se concentrarán en la sede ubicada en el sector del ex campamento YPF.
Entre los principales cuestionamientos mencionan la dilación en los trámites, la falta de respuestas concretas y dificultades para avanzar en instancias clave como las audiencias.
El foco de las críticas está puesto en el juzgado que conduce la jueza Marina Montero. Según expresan, existen expedientes que permanecen sin resolución durante períodos prolongados, lo que impacta directamente en situaciones sensibles donde el paso del tiempo resulta determinante.
En paralelo, otro de los puntos que generó malestar fue la implementación de un mecanismo que limita la atención directa, obligando a canalizar cualquier gestión a través de un abogado. Para los vecinos, esta exigencia complica aún más el acceso a la Justicia, especialmente en contextos donde no todos pueden afrontar los costos de representación legal.
Antes de convocar a la protesta, aseguran haber recurrido a distintas instancias institucionales, incluyendo presentaciones ante organismos superiores, sin obtener respuestas. Frente a este escenario, decidieron trasladar el reclamo al ámbito público.
La movilización, que se anticipa pacífica, busca visibilizar las denuncias y abrir el debate sobre el funcionamiento del fuero de familia en la ciudad, en un contexto donde crece la preocupación por la respuesta del sistema judicial en casos que involucran a niños y familias.
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