Nacida en Río Grande, Gabriela Reinoso pasó por la guardería Manuelita, en Chacra II; el Jardín N.º 5; la Escuela N.º 26 y el CIERG. Entre búsquedas, dudas y cambios de rumbo, encontró finalmente su vocación en la comunicación.
Hoy, a 13 años de haberse recibido, la licenciada en Comunicación Social repasó su historia en el segmento “Chicos que Crecen” del programa “Un Gran Día”, que se emite por ((La 97)) Radio Fueguina.
Reinoso nació el 21 de enero de 1987 en el hospital de Río Grande. Sus padres, ambos oriundos de San Juan, llegaron a Tierra del Fuego siendo muy jóvenes. “Mi papá vino en el año 82, en plena guerra de Malvinas. Vivió primero en Ushuaia y en el 83 llegó mi mamá”, recordó. Es la mayor de tres hermanos.
Su paso por la Escuela N.º 26 tuvo una particularidad especial: su madre, hoy docente jubilada, daba clases allí. Más tarde cursó el secundario en el CIERG y, al finalizar en 2004, todavía no tenía claro qué quería estudiar.
“Estudié un año de Relaciones Internacionales en la Universidad Siglo 21, a distancia. No me gustó mucho y fue bastante difícil esa transición”, confesó.

La modalidad de estudio tampoco ayudaba. “En ese momento la educación a distancia era totalmente distinta a lo que es ahora. Tenía que viajar a Ushuaia para rendir los finales porque no había sede en Río Grande”, contó.
A pesar de esa experiencia, tenía algo claro: quería estudiar en una universidad pública. En 2006 se mudó a Córdoba, donde ya vivía uno de sus hermanos, y comenzó la carrera de Comunicación Social en la Universidad Nacional de Córdoba, en la entonces Escuela de Ciencias de la Información, hoy convertida en facultad.

“Siempre supe que quería estudiar algo relacionado con lo social. Estaba desorientada, y creo que a muchos adolescentes les pasa eso”, reflexionó.
Incluso realizó una orientación vocacional que le sugirió Sociología como opción, aunque encontró cierta resistencia familiar. “Con la comunicación social siempre existió un estigma respecto a la salida laboral, porque muchas veces se la reduce únicamente al periodismo. Yo estudié comunicación social y comunicación institucional, más allá de que hoy trabaje en prensa, que también forma parte de ese campo”, aclaró.
Su interés por la comunicación, sin embargo, venía desde mucho antes. “En mi casa siempre hubo mucha información. Mi papá escuchaba radio todo el tiempo y veía programas de análisis político. A mí me encantaba”, recordó. También destacó el hábito de la lectura como una influencia clave: “Leía desde los 10 años y esas son cosas que te van formando”.

Además, señaló que algunos docentes del secundario marcaron profundamente su manera de pensar. “Creo que los profesores son quienes nos despiertan el pensamiento crítico. Cuando alguien logra interpelarte desde ese lugar, te cambia”, expresó.
Por último, dejó una reflexión sobre su recorrido personal y la profesión que eligió: “Nunca pensé específicamente en el periodismo cuando decidí estudiar. Lo que encontré en la oferta académica de la Universidad Nacional de Córdoba fue lo que más me resonó en ese momento. Fui por ese camino y no me arrepiento”.
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