La escasez de insumos y reactivos en el servicio de laboratorio del Hospital Regional Río Grande forzó la reprogramación de turnos programados para priorizar urgencias, internación y pacientes críticos.
Juan Francisco Navoni, bioingeniero integrante de la comisión directiva de SIPROSA, se refirió a la situación en el programa “Un gran día” que se emite por ((La 97)) Radio Fueguina.
«Es por la falta de insumos y de reactivos que utiliza el hospital para atender a los pacientes que se atienden diariamente dentro de lo que es el laboratorio central», explicó Navoni.
El bioingeniero señaló que el problema radica en demoras administrativas. «Se realizaron todas las gestiones, todos los expedientes, pero por ahí por demoras administrativas están tardando cuatro meses pedidos que son a un mes», indicó.
Navoni detalló que la falta no es total, pero afecta a los estudios más demandados. «No es que le falten todos los reactivos sino que le faltan por ahí los más importantes», aclaró. Y precisó: «Están faltando los de la tiroides, el de la insulina y el de la vitamina D, que son los que más se usan, entre otros».
Ante esta situación, el servicio prioriza a los pacientes de mayor riesgo. «Tienen un stock como para un mes para los pacientes críticos, que serían aquellos que están internados o que pueden tener una intervención quirúrgica, y también para los de diálisis, oncológicos y todo lo que es urgencias», sostuvo.
Navoni explicó que la problemática se inscribe en un contexto más amplio que afecta a todo el sistema de salud. «Hemos estado siempre justos en otras ocasiones. Por ahí se hacen las gestiones para solicitar reactivos para una determinada cantidad de tiempo y se estiran los tiempos administrativos para no erogar ese dinero, y termina saliendo después por urgencia porque hay faltante», relató.
«Ahora se quedaron súper cortos con ese tema porque no hay estos reactivos y no se pueden hacer (los estudios y hay una problemática para toda la población fueguina», agregó.
El bioingeniero también advirtió sobre el impacto en la relación con los pacientes. «Por lo que me han dicho los compañeros bioquímicos, el problema es que ellos tienen que hacer frente a una situación que les escapa. Entonces la queja del paciente va hacia el profesional, pese a que hizo las gestiones en tiempo y forma y por ahí no tiene los reactivos por un tema de inversión», concluyó.
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