El juzgado civil de Río Grande avanza con la quiebra presentada por los propios dueños de la empresa, que dejó a 140 familias sin trabajo.
El síndico Roberto Pugnaloni, designado por el juez Horacio Boccardo, explicó en el programa “Radio Noticias” que se emite por ((La 97)) Radio Fueguina los pormenores del expediente y el estado de la planta tras la inspección en el establecimiento ubicado sobre calle Thomas Bridge al 2.800.
“La recorrida que hicimos con los empleados por la planta y el secretario adjunto del sindicato fue muy buena, la verdad que la empresa está muy bien. Es una pena que esté parada”, afirmó Pugnaloni, quien constató que tanto las instalaciones como la maquinaria se encuentran en buenas condiciones.
El proceso tuvo un punto de partida claro: el 22 de abril, fecha del día del decreto de quiebra. “Se están cumpliendo los plazos, que son muchos, y se inician precisamente con el día secreto de quiebra que tiene fecha 22 de abril”, indicó el síndico, y agregó que la decisión era inevitable.
“Creo que está más que claro que era lo que correspondía en ese momento, porque el propio deudor lo solicitó, y si no lo hubiera hecho el deudor, sinceramente en muy poco tiempo algún acreedor, de los que se van a presentar probablemente a verificar, hubiera pedido la quiebra. Así que estaríamos en la misma situación”.
Pugnaloni precisó que esta es una quiebra directa, es decir, pedida por los propios titulares de la empresa, y que el juez actuó con prudencia antes de admitirla. “El juez con buen criterio le hizo ratificar dos veces a los titulares si realmente querían pedir su propia quiebra”, señaló.
El caso tuvo un antecedente: la empresa ya había estado en concurso preventivo desde 2019, en el mismo juzgado y con el mismo juez y síndico. “Se avanzó, se pudo homologar ese concurso. Obviamente una empresa concursada es una empresa que está debilitada, que está con crisis. Se avanzó, se pasó la pandemia, se homologó ese concurso”, relató Pugnaloni.
Pero la situación no logró revertirse. “Entiendo que ahí termina la función del síndico y toma la posta un comité de acreedores donde también están los trabajadores. Se fue avanzando, pasó la pandemia, no resistió a las últimas medidas de política nacional en cuanto a lo industrial. Los últimos decretos hicieron inviables para los titulares de la empresa seguir con el proyecto”.
Consultado sobre el futuro de la firma y la posibilidad de que sea adquirida por un inversor, el síndico fue categórico: “En Argentina hoy no es negocio, o no genera expectativas en empresarios producir aires acondicionados, por muchas normas nacionales, y se está importando en el resto del país”. Y agregó que “es una cuestión de costos, es una cuestión económica, contra eso es muy difícil sobreponerse”.
Pugnaloni explicó las tareas que lleva adelante desde su rol. “Forma parte de la gestión del síndico, una vez que se hace cargo de todos los bienes de la empresa, primero resguardarlos, tanto las máquinas, rodados, todos los bienes que puedan encontrarse, y después inhibir ante el Banco Central, la IGJ, que nadie modifique la situación del 22 de abril de 2026”. A esto se suman tareas de gestión patrimonial.
“Cuestiones de cobro gestiones de bienes y demás cuestiones que llevan mucho tiempo, y después vendrá una parte importante de verificar todos los pasivos de todos los acreedores, no únicamente los laborales, hay comerciales, impositivos, hay financieros con diferentes grados de privilegio”, remarcó el síndico.
“Hay quienes tienen privilegios especiales, como los trabajadores, generales como ARCA, como AREF, entonces hay órdenes que después se cumplen dentro de la ley y esto está todo escrito, no se puede modificar, los pasos son los que hay que dar”, concluyó.
“La fábrica estaría en condiciones y es la idea, se lo expliqué (a los trabajadores) lo entendieron y es la idea de ellos mantener los puesto de trabajo, pero a veces no es una cuestión de voluntarismo, porque lo que se necesita es lo que falta, que son los empresarios interesados en continuar con esta empresa”, insistió el funcionario judicial.
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