Tres personas fallecieron y al menos una permanece internada en grave estado con diagnóstico de hantavirus a bordo de un crucero. La provincia de Tierra del Fuego aguarda una definición de las autoridades nacionales e internacionales para determinar el origen de los contagios y si existe riesgo para la población local.
La directora del área provincial de Epidemiología, la médica epidemióloga Alejandra Aguilera, explicó la situación en el programa “Un gran día” que se emite por ((La 97)) Radio Fueguina.
“Cuando empezamos a ver la repercusión que tuvo la noticia en Argentina, inmediatamente nos pusimos en contacto con las autoridades de Nación porque no habíamos tenido ningún tipo de información formal”, señaló Aguilera.
La aclaración inicial de la funcionaria fue contundente: en la provincia no circula el hantavirus. “En Tierra del Fuego no existe este tipo de virus, tampoco en Santa Cruz. Entonces en general estos casos son casos que provienen de otras localidades de donde son áreas endémicas o de otros países donde también hay hantavirus”.
La investigación del brote quedó en manos de organismos internacionales, ya que «los casos pertenecían a un grupo de turistas. Lo que se hace desde Nación es conectarse con los países de origen y donde desembarcaron. Después, a través de las oficinas nacionales de enlace, que son distintas oficinas que dependen de organismos internacionales, reportan la información. Los casos de fallecidos no pertenecen a la provincia y se encontraban en crucero, entonces son pacientes que son del área internacional, no son de injerencia provincial”, precisó.
Lo que preocupa a las autoridades locales es si los pasajeros bajaron o transitaron por territorio fueguino. “Conociendo el tipo de transmisión que hace el hantavirus, lo que tenemos que hacer es saber que el hantavirus circula en distintas partes del país donde hay ratón colilargo. En Tierra del Fuego y en Santa Cruz no hay, por lo tanto no hay circulación de este tipo de virus”.
Una de las hipótesis que se manejan es que los roedores estuvieran a bordo de la embarcación. “Las oficinas de enlace están trabajando para obtener el listado de pasajeros, para saber en dónde proviene cada uno de ellos, si provienen de los países de origen o si estaban presentes en el barco, o si alguna de estas personas fallecidas o que están afectadas por este tipo de patología circulaba en el país por zonas endémicas de virus”, explicó.
En cuanto al contexto sanitario nacional, Aguilera indicó que “el último brote que nosotros tenemos presente en el país fue a fines de marzo en Esquel, en Chubut, y después de ahí se han visto distintos casos en provincias del norte y del área central, pero no del resto de la Patagonia”.
Esto «hace suponer que las personas transitaron, que es poco probable porque según nos dieron información desde Nación de que estas personas bajaron de Ezeiza y fueron hasta Ushuaia, y como esta patología tiene un período de incubación de 4 o 5 días, que es bastante largo, uno puede inferir que estos casos ya venían en un período de incubación desde otros lugares donde transitaron”.
Sobre las víctimas, Aguilera informó que “lamentablemente se trataba de personas adultas, adultos mayores de edad bastante avanzada, que no sabemos la patología de base que tendrían, y que lamentablemente fallecieron arriba del crucero”.
El dato clave que se espera es la tipificación del virus, que determinará el origen del brote. “Las personas fallecidas fueron tres personas. Una está internada, que es la única persona que se realizó la determinación para PCR que determina el virus”.
“O sea que de las personas fallecidas el resto no se tiene la misma determinación, y de otra persona que se encuentra internada en grave estado con el diagnóstico de virus, todavía no se sabe el tipo de hanta que está presente”.
La tipificación resulta clave para establecer la trazabilidad del brote. “Si fuera un tipo que circula en el país, entonces sí podemos inferir que esta persona estuvo circulando y se contagió en el país. Pero si es de otro tipo que circulan en la parte de Asia o de Europa, nosotros ahí ya determinamos que estos casos no son argentinos, no tienen su origen en una transmisión argentina, sino que tendrían su origen en una transmisión internacional, en Europa o en Asia”, detalló Aguilera.
La demora en la respuesta responde a que el análisis depende de instancias fuera del país. “Esto todavía lo estamos esperando porque justamente esto también determina la forma de trabajo que debemos realizar en la provincia”.
El virus hanta de la variedad Andes es un virus que se transmite del ratón a la persona, pero también se ha visto en los últimos brotes que puede haber una transmisión persona a persona, poco probable, a veces muy menor la cantidad de transmisión secundaria.
“En este caso, puede estar presente en personas con alguna patología de base y puede suponer que llegue al fallecimiento. Pero todo depende de tener la tipificación del virus, que ya depende de otro país donde está internado la última persona que se encuentra grave”, explicó.
Y concluyó: “De eso dependemos, también de medios internacionales que se comunican con los nacionales y ahí con la provincia, para hacer todo el rastreo en territorio”.
Mientras tanto, el crucero continúa en aislamiento a la espera de que se determine el tipo de virus, dato fundamental para conocer si el origen del brote fue nacional o internacional y definir las medidas a seguir.
Comentarios