Un conductor que protagonizó un siniestro vial la semana pasada podría enfrentar una sanción económica millonaria, en un contexto de endurecimiento de controles y multas vinculadas tanto al consumo de alcohol como a los daños ocasionados al patrimonio público.
El abogado Sebastián Tesei explicó en ((La 97)) Radio Fueguina que el hecho registrado el jueves 16 de abril por la mañana derivó en la aplicación de dos infracciones concurrentes. “Se produjo un siniestro vial en la intersección de avenida Belgrano y Elcano, en el cual se vio involucrado un Volkswagen Polo. Luego de este suceso se hizo presente el personal de tránsito de la municipalidad, el cual le hizo el test de alcoholemia. El resultado dio altísimo, 2.74 grados de alcohol por litro de sangre y además producto de este siniestro se verificaron daños sobre bienes del dominio público municipal”, detalló.
En ese sentido, precisó que “se elaboró el acta de comprobación correspondiente por ambas infracciones, por la alcoholemia en sí y por los daños ocasionados en la vía pública”.
Según indicó, las sanciones están previstas en el Código Administrativo de Faltas y contemplan penalidades diferenciadas. “Para el caso de alcoholemia la normativa prevé una sanción que va de 500 a 5.000 unidades punitorias e inhabilitación para conducir por 90 días. Con respecto a los daños producidos en la vía pública la sanción va de una multa de 750 a 7.500 unidades punitorias con más la exigencia de reparar los daños”, señaló.
Al traducir esos valores a montos concretos, Tesei advirtió sobre el impacto económico. “Si le aplican el máximo de la pena estamos hablando de una multa económica de casi 5 millones de pesos”, explicó en relación a la alcoholemia positiva. Sin embargo, remarcó que en este caso se suman ambas faltas: “La persona tiene configuradas dos infracciones por lo cual va a tener seguramente una sanción que va a rondar los 10-11 millones de pesos con más una inhabilitación para conducir y además la obligatoriedad de reparar los daños ocasionados”.
El procedimiento contempla además la retención del vehículo y la intervención del Juzgado de Faltas. “El vehículo se retiene por la alcoholemia positiva. Después el acta es remitida al juzgado, donde el infractor tiene oportunidad de ejercer su derecho de defensa y si es condenado tiene la obligatoriedad de pagar la suma o puede hacer un pago voluntario con una quita”, explicó.
Tesei subrayó que el objetivo de este esquema sancionatorio es preventivo. “La idea es concientizar a la población de que respete las normas de tránsito. Gracias a Dios que se rompió un cantero y no hubo un daño sobre una persona”, afirmó, al tiempo que insistió en la necesidad de evitar conductas de riesgo: “Si uno sabe que va a consumir alcohol, es preferible tomar algún transporte privado y evitar este tipo de situaciones que ponen en riesgo al resto de la comunidad”.
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