Ante una serie de amenazas de tiroteo registradas en colegios secundarios de Río Grande y otros puntos de la provincia, el Ministerio de Educación activó protocolos específicos y profundizó estrategias de prevención, según explicó la directora provincial de Nivel Secundario, Marisa Arredondo, en diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina.
“Tenemos un protocolo frente a esas situaciones que han aparecido en distintos puntos de la provincia, y en distintos lugares de la escuela. El protocolo indica que, basado en la resolución 217 del Consejo Federal, hay que dar aviso al organismo de seguridad, que es quien puede acompañar en esa situación”, señaló la funcionaria.
En ese sentido, precisó que también “se informa a las familias, a toda la comunidad educativa donde están las familias, y a los docentes”, y que la comunicación apunta a “avisarles que se dio intervención y que se han tomado todas las medidas de precaución necesarias”.
Arredondo explicó que el acompañamiento se concreta el mismo día en que se detecta la amenaza: “El organismo de seguridad acompaña al colegio ese día, el día de la amenaza. Suele aparecer ese mensaje, ‘mañana tal cosa’ o ‘el lunes tal cosa’. Ese día está presente el organismo de seguridad, cómo puede en un colegio que siempre es afuera, con rondas, acompañando en la entrada”.
Junto con estas medidas, la funcionaria destacó el giro hacia la prevención: “Después de haber vivido varias situaciones en varios colegios, estamos trabajando la prevención, intentando que esto no pase directamente. Nos sorprendió en un momento y hoy nos toca trabajar la prevención”.
Según indicó, el abordaje se centra en el diálogo: “La prevención en un colegio no es más que la palabra, no es más que la charla, poder entrar al aula y preguntarles a los chicos qué les pasa, qué es lo que está generando este tipo de mensajes”.
En ese marco, remarcó la necesidad de trabajar problemáticas como el acoso y la responsabilidad: “Hay que trabajar el bullying, hay que trabajar la responsabilidad frente a una amenaza, hay que trabajar con ellos el valor de la palabra”.
También subrayó el rol de los equipos escolares: “La escuela no tiene otra herramienta que no sea la palabra. Por suerte la escuela está llena de adultos que son expertos en eso, tenemos equipos de orientación donde hay psicólogos, psicopedagogos, trabajadores sociales”.
La articulación con las familias aparece como un eje clave. “Necesitamos a ese papá y a esa mamá que, si sabe de algo, pueda ir al colegio y contarlo”, sostuvo, y ejemplificó: “Había una amenaza por whatsapp. Una mamá viene y comenta, trae imágenes y se descubre toda una situación”. En ese sentido, advirtió que “hay una parte que la escuela puede hacer y otra que está en la vida privada de los chicos donde nosotros no tenemos acceso”.
Respecto de la magnitud del fenómeno, indicó: “Llevamos ocho. Un colegio solo tuvo como cuatro”, refiriéndose al Centro Polivalente de Arte de Río Grande. Además, vinculó el aumento a un efecto contagio: “Fue una semana después de lo que apareció en Santa Fe. Vino como una ola incluso en contacto con otras provincias”.
Finalmente, Arredondo planteó los límites de las herramientas institucionales: “No existe la suspensión, no existe la expulsión, por eso lo único que existe en Educación es la palabra, la charla, la reflexión”, y concluyó que “si hay un problema, para poder solucionarlo uno la puede desactivar desde el colegio y desde la casa con las charlas”.
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