En la antesala de la reactivación operativa del aeropuerto de la ciudad de Río Grande, prevista para el próximo miércoles 15 de abril tras varios meses de cierre, uno de los aspectos centrales de la obra pasa por los trabajos en hormigón armado realizados en sectores puntuales.
Roberto Daniels, apoderado de la firma El Dorado SRL, explicó el alcance de la intervención y subrayó que se trató de una tarea compartida dentro de un proyecto de gran escala.
“Nosotros hicimos una parte de los trabajos. Es una obra enorme, la contratista principal es la empresa Vial Agro que nos subcontrata a nosotros para hacer parte de los trabajos de hormigón, los principales trabajos de hormigón elaborado que es la especialidad nuestra” comentó Daniels en ((La 97)) Radio Fueguina. Aclaró que en el marco del trabajo completo “hubo muchas otras empresas locales, incluso haciendo transporte de materiales, muchas empresas que intervinieron en el proyecto, fue un esfuerzo compartido entre todas”, precisó.
En cuanto a las tareas específicas, indicó que “el centro de la pista es de asfalto, nosotros asfalto no hacemos, pero las dos cabeceras y toda la plataforma, que es donde los aviones giran o pegan las vueltas, eso se hace con hormigón elaborado y ahí sí participamos nosotros en la elaboración de esos hormigones”.
El material utilizado presentó exigencias poco habituales, según describió: “Es un hormigón muy especial, empezamos a desarrollarlo con bastante anticipación, el aeropuerto se cerró en enero y nosotros ya desde junio del año pasado estábamos haciendo pruebas para ensayarlo”. En el caso del aeropuerto local, consignó que necesitaba una especificación diferente “que es a flexión, que funcionaría como si fuera una especie de viga o algo parecido, pero sin hierro. Es una forma diferente de especificar el hormigón, lo que nos obligó a diseñarlo especialmente”, explicó.
La resistencia se logró mediante una estructura de gran espesor. “La estructura es toda de hormigón, pero tiene un espesor muy importante, tiene una base abajo, que no es hormigón, que es de suelo compactado, después tiene un hormigón de limpieza y después una capa del hormigón bueno, que necesita flexión, que en total suman más de 50 centímetros de espesor”, detalló.
Además, se contemplaron condiciones climáticas extremas. “Todos los hormigones que se utilizan en Tierra del Fuego, especialmente los que están afuera a la intemperie, tienen que tener una porosidad lo más baja posible, porque si no el agua entra al hormigón y cuando se congela se va explotando”, señaló.
En términos de magnitud, Daniels indicó que “para esta obra se deben haber utilizado alrededor de 15.000 m3 de hormigón”, con una logística sostenida: “Fueron dos meses en los cuales estuvimos casi todos los días con camiones permanentemente yendo y viniendo”.
Finalmente, aseguró que los tiempos de fraguado ya se cumplieron: “El hormigón a los 28 días ya tiene la resistencia para la que se diseñó. Ya hace casi un mes que terminamos de hormigonar, no habría ningún problema ya para empezar a usarlo”.
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