Un nuevo canal de atención sin turno previo busca acelerar el tratamiento de lesiones en el pie de pacientes con diabetes en el Hospital Regional de Río Grande.
El consultorio, dirigido al manejo de pie diabético, se presenta como una vía para evitar complicaciones graves que pueden derivar en amputaciones, según explica el Dr. Julio Torres, referente del servicio de Diabetes y Metabolismo del centro de salud, en ((la 97)) Radio Fueguina.
“El consultorio del pedidiabético es una instancia que se da para que el paciente con diabetes pueda asistir sin turno previo cuando tiene una lesión en su pie, cualquier tipo de lesión en su pie”, detalló el profesional.
“Nosotros estamos haciendo una campaña en la cual llamamos a que el paciente ante cualquier duda que tenga en su pie o tenga una uña encarnada, un enrojecimiento o una lastimadura que le parece que no es nada, todo eso conviene que consulte rápidamente al consultorio para que uno pueda detener el avance del pie diabético, que es una patología grave, muy severa”, resume el especialista entrevistado en el programa “Un gran día”.
El médico alerta sobre la urgencia de consultar temprano: “No hay que esperar. Mucha gente espera porque cree que es una lesión banal, que es algo que se va a revertir rápidamente y cuando llegan, muchas veces, ya el tiempo que ha transcurrido hace que esa lesión sea irreversible y tengamos que someter a cirugías mayores, a quitar mucho tejido, muchas veces alguna amputación menor como una amputación de un dedo, y a veces mucho más grave, como terminar con la amputación de un miembro directamente”.
La particularidad del pie diabético es que la cicatrización y las defensas se ven comprometidas. “Una uña encarnada en el paciente con diabetes se comporta diferente; evoluciona de forma distinta y se tiene que tratar”, señaló Torres.
“Se extrae la uña si es necesario y se dan los antibióticos acorde a esa infección para evitar que eso progrese y llegue a una infección del hueso del dedo, por ejemplo -detalló el doctor-, ya que eso, en casi 90% de los casos, conlleva a una amputación menor, o incluso mayor, y esto podría afectar la capacidad de apoyar el pie”, explica.
El especialista subraya las proyecciones a futuro: “Aquel que tenga alguna lesión se acerca sin turno previo al consultorio 25 del Hospital Regional Río Grande; se anuncia a la secretaría y se atiende en el consultorio, donde tenemos un equipo de enfermería que lo atiende en primera instancia y si la lesión es más importante, activa el protocolo de atención con el profesional que corresponda.”
“El paciente, si tiene una amputación de un dedo por ejemplo, pierde la posibilidad de apoyar normalmente el pie y al apoyar diferente después de una amputación puede tener una lesión posterior por el mal apoyo, justamente cambiar la fisonomía del pie y tiene mayor probabilidad a lesionarse”, profundizó Torres.
Agregó que en estos casos puntuales “el 50% de los pacientes vuelve a tener otra lesión en el pie en los próximos cinco años”.
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