Las abogadas Sandra Arenas y Erica Soto, representantes de la querella en el juicio por el homicidio de Alexis Baciocchi por parte de Florencia Mancilla que se lleva adelante por estos días en Río Grande, lanzaron durísimas críticas contra la labor del Ministerio Público Fiscal y la defensa oficial.
En declaraciones a ((La 97)) Radio Fueguina, tras la finalización de la etapa de alegatos, Arenas cuestionó la “endeble” investigación que, a su criterio, marcó el desarrollo de la causa.
“La fiscalía, el Ministerio Público Fiscal, lo que tiene que ver con esta señora Macri, es una vergüenza”, sentenció Arenas. “La gente, la sociedad en sí, se dio cuenta que la fiscalía nunca tuvo en poder algo tan imprescindible como los teléfonos. La gente que tiene casos donde está investigando esta fiscalía, pobre gente, que tiene en sus manos la fiscal Macri, y tiene el poder de investigar. ¿Qué investiga? No investigó nada. Nunca tuvo en poder los elementos. Ofrecieron una prueba vacía” cuestionó a continuación.
La crítica se extendió hacia la estrategia desplegada por la defensa de Florencia Mancilla, acusada del crimen. Arenas calificó como insólito que plantearan múltiples hipótesis sobre el hecho. “Son seis hipótesis diferentes respecto de la defensa, que no se queda con ninguna, le faltó pedir la pista. Así de simple, porque si yo soy defensa voy a sostener una verdad, no seis”, afirmó la letrada.
Su socia, Erica Soto, complementó este análisis al señalar la inconsistencia de los planteos de la defensa: “Nos resultó raro que planteen seis escenarios distintos porque uno cuando plantea una defensa está convencido de que su teoría del caso es la que se corresponde en relación a las pruebas que presentó”, explicó Soto. En relación con las pruebas producidas, la letrada señaló que “no se condicen con lo que vimos en el juicio durante las audiencias de debate”.
Arenas fue más allá al cuestionar la actuación del defensor oficial, a quien criticó por desconocer aspectos centrales de la causa. “El defensor es defensor, pero defensor del Superior Tribunal de Justicia, jefe del Ministerio Público de la Defensa. ¡Qué papelón judicial!”, exclamó.
En ese sentido, criticó que se intentara desacreditar a la víctima respecto de su salud mental, sin sustento probatorio: “El defensor tampoco tiene conocimiento médico de un trastorno de ansiedad generalizado, que no es lo mismo que una esquizofrenia. Nunca, en ninguna parte de su historia clínica figura que él era un esquizofrénico”.
Las querellantes destacaron que la investigación sólida fue impulsada por su propio trabajo, ante la inacción de la fiscalía. “La línea de investigación la hizo la querella como buenas abogadas, porque es lo que tenemos que hacer. Pero el trabajo lo hicimos nosotros”, enfatizó Arenas.
Soto, por su parte, subrayó que todas las acreditaciones fueron realizadas con pruebas concretas. “Acreditamos con pruebas, no con los dichos de Florencia o con los dichos de testigos que escucharon la versión de Florencia como intenta acreditar la defensa”, sostuvo Soto. “Acreditamos con contratos de locación a nombre de ella en ese periodo, con movimientos bancarios, informes que vienen directamente desde el banco con las cuentas a nombre de Florencia Mancilla” abundó en su explicación.
La querella describió con crudeza las circunstancias del ataque para fundamentar su acusación por ensañamiento. “Con ensañamiento, con alevosía. El ensañamiento es darle muerte a una persona mientras agoniza. No infringir el dolor físico como ensañamiento, el dolor psicológico, el quiebre psicológico. Mirá, mientras vos agonizás, mirame como yo hablo con mi novio, mirame como yo hablo con mi mamá”, relató Sandra Arenas, cuestionando la demora en solicitar auxilio: “¿Cuándo llamó la ambulancia? Que se pregunte la gente. ¿No le quería dar muerte porque le hizo RCP? Le dio las piedras en la boca y quiso que las piedras le traspasaran el esófago. Porque tiene perversión”.
Ante este cuadro, las abogadas rechazaron el pedido fiscal de una condena de 12 años de prisión, que calificaron como insuficiente. Arenas fue contundente al comparar la violencia del hecho con la calificación legal propuesta por la fiscal Macri. “Puñaladas, mordeduras, golpes con martillo, golpes, puntadas usando el destornillador, lesionándole en todo el cuerpo. Y viene a decir que es un homicidio simple y viene a pedir 12 años”, manifestó indignada la letrada, evidenciando la distancia entre la magnitud del crimen que describieron y la pena solicitada por el Ministerio Público Fiscal.
Las abogadas también rebatieron los intentos de la defensa por construir una narrativa de violencia de género sin respaldo. Arenas afirmó que, durante el debate, lograron “limpiar la imagen de Alexis Baciocchi” al demostrar que no era el agresor que se pretendía instalar. “Alexis no era su agresor y ella misma lo confesó el 4 de marzo del 2022 y le dio muerte a Alexis el 18 de diciembre del 2022. Ella convivía con otra persona”, detalló.
Soto añadió que ni siquiera se acreditó la relación de alumna que Mancilla decía haber tenido con la víctima, un punto central para la defensa. “La defensa ni siquiera acreditó que Florencia Mancilla ha sido alumna de Alexis Baciocchi. No está acreditado en la causa”, concluyó.
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