La Fundación Estepa Viva avanza en su misión de mostrar la riqueza de la naturaleza y especialmente las aves migratorias que recorren Tierra del Fuego, con especial énfasis en Río Grande.
En su visión, la estepa y los paisajes locales, a simple vista aparentemente monótonos, esconden un mundo de detalles y vida que invita a observar con paciencia.
“Estepa Viva, como bien lo dice su nombre, es una ONG que surgió con la intención de mostrar lo que hay a nuestro alrededor, la naturaleza más cercana de Río Grande”, aseguró Taberé Barreto, activo integrante de la fundación, en ((La 97)) Radio Fueguina.

Barreto explicó que el interés no se limita a la contemplación, sino que se extiende a la observación activa de las aves playeras que llegan a Tierra del Fuego, especialmente en la zona norte y la Gran Reserva Costa Atlántica.
“En el pastizal de nuestra estepa hay mucho para ver y una de esas maravillas para ver son las aves playeras que llegan a cada Tierra del Fuego, y ahí vienen estas aves migratorias”, comentó.
El trabajo de Estepa Viva se desenvuelve a lo largo de todo el año, con un énfasis especial en el ciclo lectivo. “Durante el verano es cuando más trabajamos con estas aves; llega el verano y llegan estas aves y es donde tenemos otro trabajo también importante para la observación de las aves, para el cuidado de las aves”, indicó Barreto, subrayando que “el trabajo nunca termina” y que la temporada se repite de forma cíclica: actividades educativas en temporada baja y mayor focalización en verano.

Capacitación y la llegada de la tecnología
La capacitación reciente realizada por la fundación fue descrita como un hito para la organización y para la conservación de las aves. Barreto mencionó un taller de anillado de aves playeras y tecnología que reunió a actores locales y de la región.
“La semana pasada tuvimos un evento muy importante que fue el desarrollo de un taller de anillado de aves playeras y tecnología, con gente de Río Gallegos, la asociación Ambiente Sur, una asociación de Puerto Williams, Chile, y la visita especial de una capacitadora desde Alaska”, relató.
La presencia de tecnología también fue destacada como un avance clave para entender mejor el movimiento de las aves. “En los últimos días vino una tecnología, un set de antenas que está instalado por todo el continente; esta antena está instalada en la escuela EPEIM”, señaló Barreto, agradeciendo a quienes lo hicieron posible.
Según explicó, la antena permitirá detectar radios transmisores que llevan algunas aves, lo que permitirá entender mejor sus rutas y sus hábitats esenciales.

Barreto añadió que estas herramientas facilitan decisiones para proteger a las aves y su entorno, al tiempo que fortalecen la relación entre la comunidad y las estepas locales.
“Con esta antena vamos a poder detectar los radios transmisores y esto nos va a dar la información para poder entender muchas cosas de su viaje, de su vida y también cómo cuidarlas”, comentó.
Barreto destacó la idea de que la identidad de Río Grande está entrelazada con sus entornos naturales y sus aves migratorias, y que las actividades de Estepa Viva buscan convertir esa conexión en conocimiento y acción, especialmente a través de la educación, la investigación y la cooperación regional.

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